martes, 21 de febrero de 2012

Chaya y otras cuestiones que interesan a la dama y al caballero actual.

Generalmente escribo recordando lo vivido anteriormente, siempre voy con dos semanas de retraso más o menos, entonces nunca llego a escribir las anécdotas de los finales de los viajes porque vuelvo a Montevideo y me olvido del blog, me trato de motivar pero va quedando latente hasta la próxima ruteada, por eso torceré el rumbo de la escritura, para que tenga hogar en el presente al recordar y no hogar en el pasado, porque siempre me están corriendo de atrás las anécdotas.

Por tanto hoy arranco del ahora, en realidad de los que pasa mientra escribo la cronica. Música de águilas, flautas de caña, Huerta Grande, sierra de Córdoba, Matías amigo.

 Foto: Mati Schork

He llegado a esta casa que me recibió con flores, que hace un año y medio transplantamos plantitas de vaso a maceta y en una segunda vuelta de la rueda, tres semanas después, a tierra., los frutos de este cultivo están a la vista y en todo el cuerpo. Estuve estirando para relajar los músculos del cuello, le echo la culpa a la mochila, debería saber cual es la mochila. Parece que en un ratito vamos a ver a Javier Calamaro que toca gratis en Villa Giardino, no conozco nada de él salvo su participación en Sweet Home Baires de Charly Aznavour, me da buena espina.

La vegetación en la sierra es espinosa, de puntas capaces de atravesar pequeños animales enteros, para luego brochetearlos en algún fogon cercano. Sus bichos son piratas en un océano bravo con islas de mediodía. Salí en bicicleta hoy, mis piernas no querían pedalear tuve alguna bajada en la que me tire a buena velocidad, también supe frenar excedido de precaución, me compré un sanguche (así) de miga que son a los que nosotros le decimos simplemente sanguche, no entiendo porque en Uruguay son tan caros, cada vez que vengo me pregunto lo mismo, acá son baratos ponele que por 10 PU, cada merienda sale uno.

Prosigo esta crónica varios días después, hoy lunes 20 de febrero estoy en Córdoba hace un calor de la masita. Fui a ver al no recomendable Javier Calamaro, paquete, había una feria y antes del renombrado artista, cantó una gurisa se ve que era de ahí porque cantaba clásicos de tina turner por ejemplo, con una versión grabada sin la voz, estaba sola sobre un escenario plagado de publicidades de comercios locales, se la veía contenta cantando canciones.

Ahora estoy en Córdoba, metí dos cumpleaños asesinos, antes de ayer y ayer, mucho bailongo en los dos se jugó fuerte en la pista, y se puso el pie también en algún tranque fuerte, se amo y se fue amado con dedicación, la femineidad presente. También he adoptado de llevar el huevito (instrumento) todas las noches y es un amansa loco importante cuando estoy inquieto, mandás ritmo y levanta la frecuencia musical del ambiente, es un rico ejercicio a mi consideración.

Estuve en La Rioja como una semana, me fui con los Nenes Bian, banda cuartetera del Pelado y el Fata que me brinda su casa con gran hospitalidad hace varios años. Fuimos para Chilecito donde tocaban un par de noches, estábamos en una casa prestada, en la que adelante había unos personajes tal vez un poco siniestros, que metían jugos y galletitas en bolsas para darle andá a saber a quién y tenían una especie de ong que recibía un subsidio del gobierno, Curro Giménez, para darse cuenta te digo no hay que ser muy pillo, que dureza esa gente.

En el fondo había una piscina que la fuimos llenando y había poco menos de medio metro, pero pasábamos gran parte del tiempo ahí, jugando como cuando éramos chicos en la piscina abierta del barrio. Pasamos dándole a la uva ya que había una parra con uvas blancas y moradas dulces como la miel. Mucha guitarra, algñun asado, mate, tabaco y churros compartidos. Acá la producción que llevamos a cabo con una camarita de mano, pa lo Nene. 



Chilecito está al oeste en la Provincia de La Rioja, al borde de la cadena de montañas del Famatina, cadena con picos nevados que hacen a la intensidad del paisaje, región árida y serrana, que en su falda tiene una reserva de agua enorme, considerando que La Rioja casi no tiene agua y que las lluvias son escasas, esa agua es la vida. Allí se quiere establecer un minera, por lo que hay un movimiento terrible de defensa en los pueblos de la zona, que no quieren ver arrasadas sus montañas, ni quieren que el agua contenga un mg de cianuro, ya que es la sustancia que utilizan para extraer el metal, oro en este caso. Si bien la información es difusa, porque hay una maquinaria publicitaria al servicio de las multinacionales y sus amigos de la esfera política. A su vez  mandaron infantería para reprimir por lo que está tenso el clima. La bandera de la lucha de esos pueblos riojanos es el "Fama no se toca", adhiero.






Todos deberían venir una vez en su vida a la Rioja en febrero, a la Chaya. Las reuniones o peñas en las casas son momentos musicales, familiares, donde se come, bebe, canta y baile hasta que de la fuerza, la guitarra y los bombos van pasando de mano en mano y se canta mucho y variado, tuve el gusto de que entre toda ese torbellino de canciones pasaran Colombina, y Amor Profundo se canturreó con ganas. Lito Luján cantautor cordobés que es el dueño de casa nos recibió con cordero, lechón, vino. No es menor, el detalle que la harina es el maquillaje general, te tiran y te pasan harina por todos lados, agarrá harina y tirale a alguien, todos los rostros son blancos y distintos al del día a día.





Ahora la Córdoba que ha estado más que movida, invita a seguirla disfrutando en clave de fa, o en flor.
 







Leer más »

miércoles, 15 de febrero de 2012

Rosario siempre estuvo cerca

Vengo de leer a Bolaño, sus cuentos casi que me obligaron a escribir estas pequeñas crónicas de un viajero que cree haber recorrido tantos mares y navega en sus sueños los paraísos que otro/as celebraron antes.

Esteban me dejó en la estación de la ruta 1, una Ancap, único recuerdo a resaltar el extrañar la guitarra y que eso se viera exaltado por el estuche vacío destinado a ser el hogar de una viola nueva que iba a adquirir, dentro de este llevé un gorro de yute, una almohada y la armónica Honher Seductora que pasara por varias generaciones de mi familia.

Agarré varios dedos y llegué hasta Young, comí empanadas de carne en una panadería, dos, recuerdo que eran baratas y sabrosas, hechas con dedicación, también me convidaron un vaso de agua mineral fría, que dada la alta temperatura y la carga llevada por varias cuadras revitalizaron al protagonista.

En Paysandú llegué a lo de mi tío el Toby Ormaechea, el calor era aplastante como todos los dìas que seguirían hasta ayer y hoy. Miramos Misión imposible 4 junto a Martín y Maca, con colores saturados, con el sonido raro y los subtítulos ausentes, me dieron ganas de hacer kung fu, tal vez este año incursione. Este es un año dragón y lo voy a dedicar a artes milenarias chinas. Luego compartimos con el Toby unos chifles,  Chivas morocho, charlamos entre otras cosas sobre el libro Cazadores de Microbios, el cual habla de todos los entretelones en la investigación de las enfermedades y sus curas, los entretelones de la vida de gente como Koch, Pasteur y otros animales científicos, recuerdo como pintorezcas las escenas y me dieron ganas de leerlo.

Al otro día en la tarde luego de innumerables dedos estaba en Rosario en la casa de los Bonfatti, el Colo estaba con la pequeña Lupe, salimos a caminar con el mate mientras el sol caía llenando de rosas y violetas la parte baja del telón del cielo, caminamos por la vía de un tren que ya no existía más, o no se movía más que es lo mismo que no existir para los diseños hechos con ese fin, en el cual también nos encontramos los seres humanos, los cometas y las golondrinas entre otros. Charlamos sobre el desaparecido Oesterheld creador de la mítica saga el Eternauta, colonizador éste de miles de paredes, símbolo de la lucha eterna por la construcción de la memoria, de como Herge el creador de Tintin habìa escrito una carta al presidente Argentino pidiendo su liberación.

Luego nos bañamos en una bañera que hay en el patio, que funciona como piscina . Me llevaré la idea para nuestra linda casita en el Palermo.

Siempre creo que si tuviera la misma mirada de viajero en montevideo podría escribir asiduamente y reconstruírme continuamente, en base a sorprenderme con los pequeños detalles, así como Proust hiciera una obra maestra de una vida quieta y monótona, dándole una mirada profunda como la del águila paciente a recuerdos que otro juzgaría insignificante.

Anduve mucho en bicicleta en Rosario, encontrarme un montón de amigos se tradujo en caná, fernet y guitarra, bicicleteé mucho de noche y día, conocí a la masa crítica a través de un amigo del Colo que iba para una reunión de ellos, gente que aboga a favor de la bicicleta como medio de tránsito por la vida, se juntan en un lugar y salen sin un destino aparente, miles de bicicleteros, familias enteras. Como verán me emocionó la idea y me uniré en Montevideo a esta corriente de alegres bicicleteros.

La casa del Colo es una casa que debe haber sido hecha por la década del 30,y que pegada tiene una casa gemela abandonada invadida por la vegetación y con las vigas a la vista en muchos lugares. Me quedé en el cuarto del Paila que es su atellier de pintura (ver ajoba la pintura del mostro) aunque no duerme mucho ahí, fueron días de mucha música y hasta un ensayo de la buena pipa presencié, la pipa con el tabaco de la creación (http://www.myspace.com/loscuentosdelabuenapipa). Mientras charlábamos como siempre el Colo dibujaba sus macacos (más ajoba, http://grisaguero.blogspot.com/). También se compartió con el grillo (ficha important), con el Charly marionetas, entre otros valores.





Pasaron varias barajas por la casa, entre ellas el Fer, un ser mutante de nariz insaciable que había sido plomo de los Redondos por cinco años, las cicatrices en su cuerpo lo confirmaba, las había de balas y de puñales. "No sabés lo que era eso, no tenés idea, nos despertábamos un jueves al mediodía y nos acostábamos el martes de noche", "esos años no los cambio por nada pero me cagaron la vida", resumía su vida y su situación existencial con una frase que repitió muchas veces "me caí al piso y le erre, sabés lo que es eso? Me caí al piso y le erré"

Antonio Bonfatti o "pelado" el padre de todos los Bonfatti o sea Lucho, Leo, Paila y Colo, es el gobernador de Santa Fe, se organizó un asadón en su casa el domingo al mediodía al que le dimos con fuerza, provoleta, matambrito, tira, ensaladas varias. A su vez con la Marita madre de la gurisada y el Lucho nos comimos unos chori y unas verduras al horno, buen descubrimiento es la berenjena entera al horno queda de puta madre.

Noche no metí mucha ya que llegué un sábado y estaba media mortadela, salí igual pero estaba tranquila la noche, el domingo de noche llegó el Leo nos tomamos unas copas, entre el embale y la charleta nostalgiosa se nos fue la noche, voy a pasar por la revancha. 

Sigue en breve...

Leer más »

jueves, 22 de setiembre de 2011

Espiral

Vuelvo a pisar este territorio virtual luego de dejarlo suelto en el ciberespacio sideral. Esta es un instancia de empezar a plasmar todas las líricas o ideas que van surgiendo. Es un tiempo muy prolífico a nivel de escritura, intentando generar un impulso que trascienda la cotidianeidad que me achata a veces. 

Este año ha sido un remolino marino, han surgido cambios trascendentes en mi vida, quiero creer que estoy en el camino de la iluminación, aunque pase por territorios sombríos. La idea es vivir los claroscuros con honestidad para conmigo mismo primero, que es la forma de ser honesto con el mundo. Aunque me duela la destrucción, a veces es el camino que abre paso a la construcción. Espero que podamos nacer nuevamente en cada luna nueva, para alcanzar nuestra plenitud de luna llena, espero que estemos cerca siempre sin miedo, desde el coraje  necesario para ser libre. 

Esta imagen fue de una tarde invernal de algún año, frente al mar montevideano.



Tengo suerte de aun verte
al circular el tiempo
no tiemblan los círculos
solo fluyen en paz

como hombre no tengo doble
tengo doblez reverso y mi piel
hoy desperté en una torre
donde el sol trajo su espíritu blanco

como hombre fui roble cobre corte
llenando de palabras un mundo ahogado en palabras
ciudades sin silencio, donde la amistad y el amor
nos salvan de la maquinaria gris de la ambición inconsciente

que se siente estar al borde del abismo siempre
forzando equilibrio viviendo siempre en tensión
cargando libros de memoria sin emoción

Porque no caer?



   si todo es circular                 abajo y arriba
gravedad                   y                       perspectiva
   en la misma                                vida

      pasado y futuro somos nosotros
      no existe otro
      como hombre como hombre
      asimilo lo perdido
      cago lo no mío

vuelvo a ser río
corre
vivo
Leer más »

martes, 1 de febrero de 2011

Habitantes de mi mundo, mi breve vida poética.

No recuerdo cuando comencé a  escribir estas poesías solo recuerdo que pasaron aquellas primeras épocas del Navegante de Mundo Giratorio, primer libro que tímidamente entregué a algunos amigos, diseñado en formato word, con una tapa de goma eva que Caíto mi editora, productora, manager, me había diseñado.

Este primer libro era una explosión de sentimientos arrojados contra un papel, una suerte de autoterapia de un pibe que buscaba tranquilidad y luz. Eran poemas que había escrito desde los 17 a los 22 años. El amor en la adolescencia no me había tratado muy bien, llegando en ocasiones a dejarme ciego de ira, resignado, desconfiado del mundo. De esta primera época es este poema.

Rabia que fue mía


“Heart and Soul, one will burn”

Heart and Soul, Ian Curtis


La gente como vos

no merece nada

si te desangrás

a puñaladas

literalmente

no importa

la gente como vos

enseña realidad

con cursos

de supervivencia

por eso

y por todos

los dolores causados

gracias

tal vez quieras

una lágrima

el día de tu muerte

o si quiebra tu alma

yo ya las lloré

solo

solo

a todos nos toca

por eso

cuando te toque

la mierda que te toque

yo voy a estar lejos



Llegó un momento que me encotraba lejos ya de ese rencor y de la estética de estos poemas por lo que los desprendí, no quise volver a saber de ellos por mucho tiempo. No me interesaba acercarme desde este punto a un otro. En esa época posterior a esas difíciles historias de amor, logré renacer a partir de viajar, de conocer el abrazo anónimo, el viaje al Foro Social Mundial me marcó un camino, otra libertad de sentimiento, una libertad de encuentro. En dicho foro participé de una marcha de gente desnuda, conocí a pensadores y filósofos, activistas de movimientos de todo tipo, bailé todo ritmo que llegara a mis oídos, participé en una y mil ruedas musicales, donde se compartía desde bebidas espirituosas a pipas de la paz. La canna también fue parte de esa apertura y desestructura, permitió buscar caminos inexplorados y salir de los caminos tradicionales de mi propio pensamiento.

Para el siguiente foro social mundial que fue en el 2005 ya tenía un antecedente vital. En esta oportunidad me enamoré de una brasileña llamada Anelise un nombre bastante común por aquellos pagos, con la que estuve 9 meses de novio más o menos. Me iba a dedo a visitarla, ella era de un pueblo de agricultores llamado Maquiné. Sus padres tenían chacra, en esos días cortaba caña de azúcar y recogía frutas. Conocí mil frutas, como la Jabuticaba, la Maracuyá, la Acerola, la Jaca, etc. Un Brasil interior que me movió cosas dentro. Interioricé músicas, descubrí que la gente ama y celebra la amistad en todos lados. Descubrí a Raul Seixas al que idolatro hasta el día de hoy, a Cassia Eller a Rita Lee y Os Mutantes, a Bezerra da Silva, a Gabriel O Pensador entre muchos impactos. Descubrí un mundo nuevo a pasos de mi casa.

Es que a veces

no solo quiero saber de vos

quiero transcurrir contigo

para ver el mágico momento

en que tu ojos

que son dos mundos

dos lunas

dos océanos

silenciosamente cerrados

silenciosamente abren


Siempre sentí a su vez que quería vivir con alguien que se entregara al amor, como un salto al vacío, que estuviera dispuesto a jugarse de verdad por vivir en sintonía. En este tiempo donde se habla del amor, pero cuesta tanto mirarse a los ojos, abrazarse, transmitir esa energía que nos da plenitud.

yo prefiero la demencia

amar hasta los huesos

si tengo que elegir perfil

quiero tu pasión irracional

que celes de tu sombra

que me mates si te engaño

que no sepas respirar sin mí

que tus uñas marquen mi pecho

es tan difícil de entender

hay que vivir sin miedos

nada es eterno

la vida no da revancha

yo pienso el futuro

pero vivo el presente

sino llorando al atardecer

algún día preguntaré

donde está el tiempo perdido


Allí como al descuido, en un momento de transición apareció la amistad de Caíto, inmediatamente me deslumbré con la luz de ella, pero no en un plano amoroso, sino simplemente de disfrutar de su compañía, todo eso fue llegando a la historia más grande de amor a la que había podido aspirar, un ser que se entrega de cuerpo y alma, sin miedo a morir en el intento.

Con ella hicimos muchos viajes a dedo, recorriendo gran parte de sudamérica a dedo, por los caminos que nos llevaban los camioneros. En cada uno de estos viajes aprendí como en una vida.

Estos poemas los quiero compartir porque para eso fueron escritos, para encontrarnos con quién marque nuestro destino como seres. Lo siento como un cimiento más para la construcción de una carrera artística, humana y espiritual.





Poesía para la Supervivencia
Leer más »

martes, 16 de noviembre de 2010

Presentación del libro Poesía para la Supervivencia, con Preludio del Rodri Ormaechea

No resulta simple una descripción del autor que capte en pocas palabras la esencia peculiar, la forma única de vivir y escribir de este personaje llamado Germán “Pebete” Ormaechea.

Nacido en abril del 83´ en las duraznenses riberas del Yi, recibió de pequeño su apodo por su parecido físico al emparedado animador de fiestas infantiles. Deportista incansable probó el karate, la ingratitud del puesto de arquero de baby fútbol y deleitó con su amor por el básquetbol.

Celebrador de la amistad y la familia, su facilidad para reírse de sí mismo y cultivar vínculos lo ha hecho un personaje único, entrañable. Ambidiestro para risa y lágrima como comunicación manifestó desde siempre avidez por aprender de todo y todos.

Esa curiosidad lo impulsó a dar una vuelta por la vida, convencido que el mundo está lleno de amigos por conocer, de anécdotas a coleccionar. En estos periplos asoman versos con los cuales hoy nos encontramos.
Su estilo propio de escribir es simplemente el reflejo de una forma única de existir el autor nos regala su poesía para la supervivencia. Ésta incluye recetas de mundos nuevos, condimentando historias de conocernos, viajando en el asiento del acompañante por su universo.

Nos invita a compartir su forma de seguir coleccionando nuevos viejos amigos, compartiendo sueños y desvelos, contando de donde viene, construyendo con nosotros hacia dónde va.

Rodrigo Ormaechea


Leer más »

lunes, 20 de setiembre de 2010

Sierra de Córdoba, Chamanismo, Ciudades intraterrenas

Salí a dedo a la sierra con rumbo posible a San Marcos Sierra, La Rioja, Catamarca o cualquier lugar que se llegué en camión desde una estación en los suburbios de Córdoba. Tenía destino en San Marcos Sierra, o eso parecía ser un posible destino. En la estación me levantaron bastante rápido llevándome hasta Cosquin a un puente donde pasaba un Río que bajaba por las piedras de los cerros. Ahí desplegué guitarra y comencé a tocar, es posible que cuando vean la guitarra se incrementen mis chances de ser llevado, de hecho ahora que lo pienso cuando estoy en la ruta soy como un dedómetro continuo analizando movimientos de autos, reacciones mías y ajenas ante imagen, gestos y disposición de objetos.


Hice un dedo del cual me gustaría recordar cara, nombre imposible, que me llevó hasta la Falda. Paseando por regiones serranas que elevan el espíritu del viajero. En la Falda me clavé como 3 horas, que después resultaron ser estratégicamente vitales. Ya muerto de hacer dedo en una estación en la que de rato hacía dedo y escribía el navegante (pequeños autobomobos subliminales sublinguales como este son esenciales para la promoción propia) en los tiempos libres. Pregunto a un auto y me dice no voy pa donde querés ir pero te arrimo a un lugar me dice hasta ese momento un buen valor de ahí. En el camino hasta la casa charlando me dice que es de Couch página por la que a veces me aloja gente muy macanuda en mis viajes, dispuesta a abrir su hogar hasta ese momento desconocido, para transformarlo en un amigo. Y cuando me estaba por bajar le digo, Che y vos no te animás a alojarme hoy de noche, lo agarré medio sorprendido, - bueno dale-.


La casa del Mati es en la Falda de un cerro, un lugar donde uno se olvida de las luces de neón en un marco de madera duende para charlar y cliquear de energía urbana a serrana. Mati es un amigazo con la complexión corporal del hormiga Alzamendi pero más robusto, siempre dispuesto a la sonrisa y a cualquier propuesta culinaria, agraria o existencial. Vive con tres perros y un bosque. El Mati vive hace como 30 años en La Falda, nació en Rosario pero a los ocho años sin decirle nada lo sacaron los viejos en una frazada en y salieron a la ruta directo a las sierras de Córdoba refugio de muchos, cuando había un puesto policial, se terminaba la carretera y el camino era el campo traviesa. Su casa fue un lugar que luego en el viaje sería base en 3 ocasiones, las dos veces que jugué al frontón en mi vida fueron acá, en un viejo hotel. Que deportón el frontón, me encantó, cada paletazo es un fogonazo de energía lanzado por el brazo, una especie de aduken. Al otro día lo ayude a transplantar a maceta unas canás, uno de las varias prácticas agrarias de este viaje. Descansé mucho, hay veces que uno no sabe porque está tan cansado, que quiere dormir un sueño fantástico, donde el cuerpo se regenere a la par del mundo haciéndose un lugar que de gusto habitarlo, levantarse conectado al devenir de la materia. Esto sucedió y el mundo brilló como el sol de la mañana bañando despacito a los cerros.
El Mati y su compañera Luna madre de Osa.









Me fui a Capilla del Monte a la casa de un chamán que era el suegro de Marcelo, un amigo músico de La Falda al que conocí una noche. Apenas llegué cargado comencé a dirigirme con las mochilas para el Faldeo, lugar donde están la mayoría de las casas naves.







La Toma (Capilla del Monte)



En camino paré en una casa donde había una pareja sentada sobre un mantel violeta con llamitas, seguramente procedente de Bolivia, me invitaron con un vaso de agua, luego con unas galletitas con semillas de lino y un mate. Marisol y Catriel son una pareja de esas que resplandecen con luz unitaria, Mari profesora de yoga, cada vez que me veía me convidaba con algo como esas tías, madres y abuelas entrañables que nos demuestran el amor dándonos de comer, creo que algo de eso también herede en mi gusto por la cocina. Catriel luego de algunas charlas ese día y el siguiente, reveló conceptos bastante novedosos para mi, el lenguaje Irdin lenguaje que hablaban los primeros visitantes que llegaron a la tierra, este lenguaje que toma las frecuencias que irradian los objetos sería una de las raíces de los primeros lenguajes como el sánscrito, también habría influenciado el griego antiguo y el latín. Las ciudades intraterrenas, ciudades que se encuentran bajo ciertos puntos de la tierra, Erks que es una de ellas se encuentra bajo el cerro Uritorco que queda en Capilla del Monte donde me encontraba ahora, aquí un mapa. Las frecuencia solfeggio, frecuencias sanadoras, conocidas por los monjes practicantes del canto gregoriano, se asocian a la frecuencia de cada órgano, por el efecto de resonancia un sonido hace resonar otro a la misma frecuencia, cuando un órgano está enfermo modifica la frecuencia, volverlo a la anterior es un camino a la sanación.



Esta pareja amiga me regaló una chakhana o cruz andina que ahora llevo en mi cuello y representan entre ortas cosas El principio de la correspondencia; la relación vertical entre la parte final superior e inferior de la figura; el principio de la complementariedad; la relación horizontal entre la izquierda y la derecha; el curso cíclico del tiempo: las extremidades de la figura en conjunto forman una rueda que gira.



Fui con un titiritero Entrerriano que se llamaba Carlos que luego visitaría para conocer a esos personajes y su mujer poetisa, veterano artistas de la vieja guardia. Aquí probaría las tortas con harina de algarroba, una harina dulce extraída de la vaina de este árbol. En su juventud viajarían en una combi floreada por la Argentina y América.


Luego subí un poco más las calles de tierra y me encontré con un veterano al que le pregunté si se llamaba Eliseo y me dijo que si, iban para el pueblo con su pareja Marina ser dulce que habita la falda del uritorco. Eliseo es un chamán que fabrica instrumentos con madera que recoge por la vuelta, desde djembes hasta tambores guerreros, charangos, flautas, quenas, shakuhachis (flautas japonesas). Con él compartí muchísimas charlas, comidas y por último un taller de chamanismo donde a través de música me llevo a hacer un recorrido por asuntos vitales luego de que Mariana me llevara a un estado de relajación total a través de algunos ejercicios de yoga.


En su casa reinaba la oscuridad por la noche, casi sin luces y la luz casi total por el día entrando por todos los rincones, allí coloqué mi carpa de forma que veía la luna salir por el Uritorco y la podía observar casi toda la noche, de día los primeros rayos del sol entraban a calentar mi hábitab y a llenarme de energía.
Leer más »

sábado, 11 de setiembre de 2010

Cordobeando la vida. Guasos Culiá

Córdoba una ciudad donde los monjes de piedra lloran, suena un arpa en las calles céntricas y por sobre todo no se le debe disparar a los autos.





Llegué a lo de Facha muerto después de tomarme dos ómnibus,  deseando que hubiera alguien en su casa porque no me había podido comunicar con él. Siempre predico con ir ligero de equipaje porque como dice Alfredo son más largos los caminos pal que va cargau de más, pero en este viaje llevo demasiada cosa lo unico indispensable es pantuflas, sunga, bermuda y abrigo.
 
Cuando hablé con el Fabri me dijo que tocaban en un teatro, así que a la hora indicada me tomé el ómnibus y arranqué a ver mi riojano amigo, al que siempre le digo que vengo a Córdoba a escucharlo cantar, ya que su voz y pasión pa canta ha sido uno de los responsables de mi amor por la chacarera y la zamba, uno de esos guitarreros que siempre está dispuesto a hacerla sonar todo el tiempo que las amistades y el corazón lo pida. También a todo esto que el Fabri cantaba, Dahiana su pintoresca y picaresca novia me enseñaba algo que todo ser que entre a la Argentina debe saber, bailar una chacarera. Por ahí en su repertorio salió un joyita que pedí que me la repitiera todas las veces que lo vi con una guitarra, Biromes y servilletas de Maslíah, nunca se la había visto tocar a alguien.

Por otro lado está el Facha Fata  Fatala violero antológico de cualquier roda, una aire a Omar Shariff en sus otomanos ojos, experimentador de todo estilo que esté a su alcance, bailador de cuarteto de musculosa blanca como introvertido soleador jazzero en un tema de Charlie The Bird. Nómade de ciudad, en continuo movimiento, siempre con el pincel pronto.



El Fabri mirando alto duelo de Winning Eleven entre Lucho y Facha, atrás Miles Davis se lamenta de un gol errado 
En Córdoba se da algo que debe ser una tendencia más general pero yo la comencé a ver en Enero de este año, las movida cultural gitana principalmente musical, los Dj gitanos como el Javi, también conocido como Chico Parany (en el mítico mundo de la realidad) cuando se sube al set, otro de mis (contrario de huésped) de mi casa Cordobesa. Música Partisana y cumbia colombiana, en esta oportunidad me regaló un pantalón gitano de antología me tienen que ver, en el cielo con la alfombra voladora. Al javi ya le corté el pelo dos veces en este año,  la primera vez le hice una gota que podía interpretarse (más de mi agrado por cierto) como Africa, con el Sur contra la frente. Porque también soy peluquero, y corto el pelo gratis, así que cualquiera puede pasar por casa, pero con el merecido respeto a tan milenaria profesión. Si alguien tiene el cepillo blanco con talco se lo compro.   

Ahora se sumó el animal del Dani un máquina Brasileña de absorción de conocimientos, doc de Gestalt Cultural o Gestión Cultural, que está mas o menos en todos los proyectos que se mueven en Córdoba y si no está quiere estar, y multiplica el tiempo hasta límites desconocidos.

Lucho Dalbo porteño casi de caricatura, soñador cada día un sueño distinto, dos tablas en dos hicimos con un Gancia en el Porche (gran palabra, salve Porche!) mientras un tal chiquito Torres que andaba con un amigo mudo y hacía sus cuentos heroicos, entre toda la verborragia rescato, “porque lo que tiene que habe en un baile son buenos cuulo, sin eso no hay nada” en 100 años proverbio popular.

Por ultimo mi amigo y primero que nos recibió en nuestra primera experiencia dedística con Caíto en el 2007 nuestro querido amigo Chino, muy recordado por un extraordinario guiso de arroz que me llevó al conocimiento del comino. Tucumano sangre originaria entre otras, bailarín folklórico, un tipo para charlar días seguidos.



Con él fuimos a la Peña en la Ciudad universitaria, donde estaban los otros gurises. Probé mi chacarera, la baile decorosamente para dejar el apellido en lo alto. También se me vió en algún trencito manejando la locomotora. Yo estaba un rato con el Chino otro con el Facha, Fabri, Pelado, Burbuja, Chicho  y Lucho Dalbo en el medio me lo encontraba, hacía tiempo que no veía a alguien encararse tanta mina, lo que se podría decir deskarado con K, como el disco de la Vela, no esperaba que la que no le dio bola se fuera para encararse la siguiente, sin ese tiempo perdido llegaba a la casi totalidad de mujeres conversadas. Otra imagen es el Chino bailando una zamba con la pasión puesta en el pañuelo y la mirada, y el Facha cantándole a uno de los cantantes en gran estadio etílico “Y Ya lo ve, y ya lo ve es del Folklore el Luis Miguel”. Luego vino Rúben Patagonia un guaso (hombre en Cordobés) indígena de la Patagonia muy conocido con sus canciones, ayer anduve en un auto en el que escuchábamos un tema con Iorio y Gieco, por lo que parece que el hombre es respetado.

Por último me hice muy amigos de dos valores tomando un mate en una plaza, cerca de la casa de los gurises, una plaza donde se ve todo Córdoba desde arriba que se llama Parque de las Naciones, también visité el Parque Sarmiento con el Lucho Dalbo estábamos buscando unas ceremonias con instrumentos de vientos largos y tambores que nunca encontramos, por lo que nos comimos unas mandarinas y charlamos.

Última noche nos fuimos para la casa del Ruffo Cruz que con su bandoneòn acompañado de la batería de tachos de Nicolino Noches, un rico saxo y la viola de Fatala, se tocarían ese Hip Tango Chicano Hop, Hip Tango Chicano Hop, Hip Tango Chicano Hop, que la medusa que degusta flor sagrada sabe aprovechar. Me llevé un souvenir para el viaje.



De Córdoba no recordaré más cosas, días de Paraganjah y con Flor quiero.
Leer más »

sábado, 4 de setiembre de 2010

De Rosario a Córdoba cuantas leguas quedarán?

De Rosario a Córdoba puse dos días aunque no son tantos kilómetros, salí de Rosario en Bondi hasta una estación de nafta en las afueras, ahí no pasaba ni el loro, aunque aproveché para comprar unas barras de azufres ya que he estado un poco contracturado (cargué de más la mochila, clásico error de viajero). Una de las búsquedas en este viaje una postura sana de columna, cuerpo y vida. Ahí me tomé un ómnibus hasta Funes, donde estuve prácticamente tres horas, sin que me levantara nadie ya que la estación quedaba en el medio del pueblo y nadie iba para allá, aproveché a tocar bastante la guitarra. Entré a una panadería a comprar algo de comer, me quedé charlando con las panaderas, que me regalaron el almuerzo dando un envión anímico necesario en el poco fructífero día de dedo, horas de sol y aburrimiento siempre dan lugar a pequeñas emociones positivas.


Bondi hasta Roldán 7 km, y a los semáforos, ahí me levantó un repartidor de golosinas, que vivía en Carcarañá,  me contó de las fumigaciones que se realizan con agroquímicos, y de cómo ha traído cáncer y malformaciones, “El agua es intomable, la gente parece dormida” decía. Me acordaba de los primeros viajes que hice sin padres con permiso de menor fuera del país a jugar al Básquetbol a Carcarañá, los encuentros de minibásquetbol donde había gurises de toda América. Nos quedábamos en casas de chiquilines de ahí. En una oportunidad me quedé en una casa muy humilde, hecha de chapa, creo que fue mi primer contacto con la pobreza económica, allí le pedí al Troco (legendario profesor de básquetbol y de valores) que me cambiara, a lo que recibí una negativa muy instructiva que con el tiempo tomó un interesante valor. La anécdota me fue recordada unos años atrás por gente del Club Malvín porque parece que yo le decía "Pero troco en el baño hay moscas", hoy por hoy uno sabe que donde el corazón es grande, uno se siente en su casa, y que hasta en el Palacio de Versalles uno se puede sentir un perro solitario.

En Carcarañá terminando la tarde, la pistera que ya era amiga luego de estar un rato ahí charló con un camionero y le dijo que era el primo  General Roca, chequeada de mails y atrás tenía un camionero, “Disculpá soy uruguayo, periodista y estoy haciendo un viaje por Argentina, yendo para el norte vos por casualidad no vas para Villa María”, vamo arriba dijo. Ese es mi discurso base, después hay variaciones acorde a la circunstancia, he sido biólogo, científico, cineasta y maestro, disciplinas relacionadas conmigo de alguna forma u otra.

Llegué a la estación dejé las mochilas al cuidado de los empleados y me fui a comer a un parador donde me comí un platazo de tallardos con tuco estofado, salí casi rodando ya que estoy con el estómago bastante chico ya que como poco en ruta y en viaje en general. Cuando uno puede controlar esas necesidades se hace independiente y capaz de internarse en lugares agrestes con pocas provisiones.

Desde la primera vez que andaba por las rutas argentinas me llamó la atención los altares rojos repletos de banderas rojas, velas y ofrendas. Estas ofrendas son destinadas a Gauchito Gil, un héroe de los pobres, un Chueco Maciel, un Robin Hood, un gaucho matrero que robaba a los ricos para darle a los pobres de Corrientes. Los camioneros lo reverencian y le prenden una vela, como la tradición de los arrieros  de los que descienden les dicta. La otra deidad de la ruta es la Difunta Correa, se suelen encontrar altares con fotos de ella e infinidad de botellas de plástico con agua, fue una mujer que murió en el desierto yendo de San Juan a la Rioja a buscar a su marido que peleaba en la guerra, muere de sed pero logra salvar a su hijo protegiéndole del sol y dándole la teta que se mantuvo con leche hasta que fue encontrado vivo el bebé.



Como no tengo reloj cuando duermo en las estaciones, me despierto y me levanto generalmente a las 5 de la matina, ese día me desperté y miré el reflejo de la luz de neón en la carpa y me pareció ser día pero eran las 3 y media de la mañana, aproveché pa pedir a un camionero, que se ofreció a llevarme a Córdoba, dentro de una hora, me senté a esperar y me vi la peli del cirujano negro que pasa de ser ayudante de cirujano a médico de primer nivel, cuando terminó el camionero que masticaba coca sin parar me hizo seña y me llevo a destino.
Leer más »

miércoles, 25 de agosto de 2010

Rosario 1

Rosario es un polo cultural y de belleza que respira arte y sed de conocimiento parecería que en cada persona está latente el amor al arte y el conocimiento. En esta ciudad encontrè caminos, aperturas a la intervención artística cualquiera fuera, cuna de Guevaras, Olmedos, Fontanarrosas, Páez, etc.

Los cuentos de la Buena Pipa banda de los dos Bonfattis que no viven en mi casa rosarina, es una propuesta que según un seguidor se podría definir como la mezcla de Freddie Mercury y Mafalda. Performáticas psicodelias, mujer que da a luz a un Buda, marionetas salidas de carnavales mejicanos, gente danzando en paños. Por motus propio tocaron en la cana de Rosario.

 

Me enamorè de Rosario en esta oportunidad comenzando por la casa que me hospedó como hermano, hijo y nieto. Comencé a meditar venir a esta casa cuando el Pj me mostrò este videíto donde la gran Edelmira, artista y cantora de todas las horas, que en mi estadía me deleito con varios tangos y polcas, hace un papel actoral de máximo nivel, es simplemente imperdible, la mejor invitación que he visto en mi vida.




El Colo en una charla trasnochada en el hostel en el que labura, mientras charlabamos dibujaba algo que le parecía gracioso que le llamara macacos. Es su amansa loco, para calmar la ansiedad de estar quieto, casi sin mirar iba haciendo imágenes que se relacionaban con la charla de alguna manera. Le pregunté si me regalaba alguno, y me dijo que me los llevar todos, sino iban a la basura, cientos de estos nacen y mueren en una noche de laburo.




En un momento iba por un puente sobre el cual se ve el Paraná hidra de cien brazos, uno atrás del otro con islas en el medio, cantaba Mateo y yo cantaba con él, paso por al lado de un hombre de bastón y dificultad para caminar, -cantando Mateo con un mate bajo el brazo, más uruguayo podés ser?- Jorge se presenta como Jorge. Periodista de una instrucción asombrosa, maneja una interesante intersección entre las más novedosas teorías del campo científico y el resabio de sabidurías filosóficas teológicas milenarias. Tiene hemofilia, por eso vive en Rosario, porque su remedio sale como dos lucas v, precisamente por esta razón recurría en Baires al mercado negro de medicinas. Allí los fabrican sin ningún tipo de regulación, no tienen controles, así que un tiempo atrás una dosis para vivir en mal estado, o mal diseñado, lo tuvo al borde de la muerte y le dejó las visibles secuelas, sabe que producir cada uno de esos medicamentos cuesta 25 dólares, habla de las patentes de medicamentos como un negocio muy turbio . Mundo en una persona o Jorge, iba a una charla de Leonardo Boff sobre la realidad del agua y sus perspectivas, en el colorido anfiteatro semicircular del Centro Cultural España. Los primeros minutos habló el perfecto presentador de una protocolar cena de cubiertos de plata, un hombre de cerámica que no paró de inflar a los participantes y hablar de títulos honoríficos que se le iban a entregar a Boff. Luego salío el rector a hablar de la universidad y lo honrada que estaba ésta de un ilustre bla bla bla….saraseando en su propio favor. De pronto irrumpe una masa de activistas versus el Rector con cánticos de estadio, cantándole al impecablemente trajeado de pecho inflado, que seguía habando como si hubiera un silencio funebre bajo su voz, sonrío, parte del público pide silencio. Luego de un rato convencen a la turba animadora que arranque, el último en irse le grita –Ladrón-.



El pacífico teósofo Boff, arranca su charla celebrando la democracia, y surge un espontáneo aplauso democrático. La charla aportó posibles aperturas al tratamiento del agua y como combatir los abusos de las empresas privadas al patrimonio de vida de líquido vital. También conocí a un señor de prominente barba blanca con más poderes que Gandalf maestro en danzas circulares, que me invitó a pasar por el planetario al otro día para participar en el círculo danzante. Nace esta espiritual disciplina de una agrupación de danzas que se bailaban en círculo alrededor del mundo. En el planetario al día siguiente bairlamos de Grecia, Macedonia, Kenia con sus respectivas músicas. Allí después de transitar ese baño de paz corporal, nos fuimos con Jorgelina una maestra y payasa de Venado Tuerto (gran nombre de ciudad) creadora de una Fábrica de sueños y Jorge que nuevamente aparecía en escena, tomamos un café con leche y contamos nuestro momentos actuales, nuestras dudas existenciales al día de hoy, como si la voz fluyendo como el mar y transitando caminos inesperados se transformara en nuevo recorrido, así fue a corazón abierto, nos sentimos plenos de compartirnos, nuestra payasa se subió a una fuente y nos contó un cuento, recité una poesía, hablamos del sonido y como curar con él.


En casa Bonfatti cada noche fue de guitarreada, cantos y danzas, el Lucho descubriendo la pasión por la murga uruguaya guitarreándola, toqué Mi Semilla varias veces, única canción que me atrevo a cantar y tocar con la viola aunque suene a perro pulgoso, vengo en visible mejora con eso. También hice un Strogonoff, el domingo al mediodía, luego mostré el avance del documental que estamos llevando adelante con Caíto a Marita madre, que organiza un festival de cine anciano en abril, y estamos todos invitados. Hasta la próxima entrega.
 
Leer más »

viernes, 13 de agosto de 2010

Dedos son dedos

 I´m gonna stop wasting my time
Sad Song, Lou reed


Sali hace dos días, mate por medio con mi amigo Quito que por segunda oportunidad, me hace de flete hasta mi primer pitstop o boxes. Primer destino Petrobras nueva por ruta 1 (atenti al pique), gran punto para comenzar a hacer dedo para la República Argentina. Ahí camión de pili, primer destino ciudad de Young, almorzar en la casa de Victoria, amiga oriunda del joven young (véase el ingenioso juego de palabras entre young y joven, es que manejo fluído otras lenguas).


Gran guiso de por medio, casa pegada a la vía del tren, salimos a caminar la vía, mirando los árboles, los ruido e los bicho, los apereá (un cuis más macanudo). La conversación abordó temas tan interesantes para el joven de hoy como viajes astrales, civilizaciones extraterrestres y la posible comunicación con ellos, bioconstrucciones, regresiones para conocimiento de vidas anteriores y proceso de producción del chorizo seco para consumo familiar.
Luego de una siestita en el pasto al sol me llevaron hasta la petrobras a la salida, che podría poner unos mangos la Petro no? ya la nombré dos veces,  ahí estuve un rato razgando la guitarra, hasta que un gauchito laburante de las forestales, que tenía la versión del libro de las mil y una noche gauchezco, me llevo hasta el Paysa. Ahí me fueron a buscar a la pi (señor, no de publicidad gratis, no tiene que ser plata puede ser un puesto administrativo que gane bien) de Paysandú la Maca y el Pelo, me esperaba el Tobi, gran personaje familiar que valdría hacer varios artículos solo de él, con un asadito a las brazas bien de chimichurro que hizo al delirio de los presentes. Se charla de País Vasco y el pueblo de Entre Ríos llamado Urdinarrain que significa Pez Azul, la mujer que tiene visiones de la vírgen en Salta, e historias de perros y gatos conocidos por nosotros.

Antes de ayer me desperté a las cuatro de la matina preso de una revolución estomacal producida por sobredosis de asado, me tomé dos té negro con limón y uno de manzanilla, mandé mails para amigos de amigos pidiendo asilo en Rosario. Tomé un bondi de mañana, primero del viaje, desde la heroica, hasta el cruce de ruta que va a para Santa Fe, en este viaje me acordé mucho de Caíto, vieja compa de aventuras. En el cruce de rutas me levantó un veterano que estaba investigando el tema de los ovnis desde que estaba jubilado. De acuerdo a la información que he recabado hasta ahora andan presentes por varios lados, todavía no me comunico con ellos, pero aspiro a hacer contacto en este viaje, si alguno quiere que les pase un mensaje me avisa.
Otro dedo era un ingeniero muy macanudo con el que paré en unos silos en el pueblo Lucas Gónzalez, Marcelo me tiró grandes piques del norte argento y me dejó en Nogoyá, en la farmacia Ormaechea. Yo a esta farmacia la había visto en otro viaje de pasada y me había llamado la atención, así que caí por ahí. Le dije al vendedor que era Ormaechea de Uruguay, y no pareció llamarle la atención, en Nogoyá Ormaechea es lo que un Johnson en Los Ángeles, un Trujillo en Venezuela o un Lee en China. por lo que no pude ni hablar con el tipo. También era de mi conocimiento que había un Germán Ormaechea, y comencé a preguntar, luego de frecuentar a varios Ormaechea, me encontré con Germán Alberto Ormaechea.  De complexión robusta un poco barrigón, tranquilo y con una barboza importante. En la pared blanca del cuarto había pintado una calavera de Iron Maiden con fondo espacial, un gardel bastante enflaquecido por la cocaína y "Punto Rojo" escrito en letras rojas bien estilizadas. La tarde de ayer acompañados por Úrsula la doberman charlaron bajo el pino de una plaza los Germán Ormaechea.  De noche en la casa se tomó un vinito y se dió rienda suelta a la guitarreada, algún rockete, algún flolklorito y Colombina que gustó mucho, luego la noche se puso áspera con la del Diego, y decidí irme a dormir para emprender viaje por la mañana.


Hoy me vine en un camioncito hasta Rosario que me levantó en nogoyá y me vine pa lo del Leo Bonfatti, personaje que se colara en algún cuento del PJ Martínez gran amigo de Durazno, y que me había dicho que no podía dejar de conocer a semejante baraja. Este video es la gente de esta hermosa casa que estoy.

video


Con Leo y su familia pegué mucha onda, apenas llegué pasamos estaba Charly, amigo de la familia Bonfatti, titiritero y pasamos a buscar al Lucho, el mago de los Bonfatti. Nos dirigimos a un hospital donde labura Leo que en breve será médico con pelpa, donde celebraban el día del niño. Cuando llegué odontóloga, administrativa y mucama estaban vestidas de payasas, con niños colgantes, como los jardines de Babilonia, que dicho sea de paso nunca entendí como eran si alguien me lo quiere explicar, se agradece. Luego dimos paso al charly que enamoro con su marioneta, un cadáver de traje que bailaba el bluss y tocaba muy bien el piano. Luego cuando anunciaron a Lucho el mago, hubo una avalancha de niños al estilo entrada al estadio, que me asombra no haya habido heridos, propongo un estudio "los niños y el desenfreno frente a los magos".
Luego nos tomamos un rico chocolate caliente, con unas guenas roscas e hicimos el sorteo en el que funcioné de cantor de número.


Dormí una siesta, recharge y arrancandonga con flia locataria, madre, tía e hijo Leíto a comer algo y tomar una cervecita. Que lindo son los tachos sin mampara, nos tocó aparte una tachero pelado de cincuenta y largo que había laburado en un barco mercante como 15 años por el mundo y que hacía poco que le había dicho a sus viejos "soy puto", así que dialogamos visiones en cuanto a la vida y las etiquetas sexuales. Algunas cervezas, una pasta con una salsita de palta para paliar el ayer de empanadas que me ha dejao acobardau. Luego de varias charlas y mover unos jazzitos me vine en la chiva con el amigo Lucho el mago al cual llevé en el manillar como cuando eramos pibes, cantando murgas a toda voz para el agradable público callejero que a esa hora era escaso.Abrazo de gol de Suárez contra Korea, Final con mayúscula y sunrayado.

Dense el tiempo para comentar, nos alimentamos de vida y se pueden ganar grandes premios.



Leer más »

martes, 13 de julio de 2010

Música para exquisitos

Desde hace varios años estoy en la búsqueda de música, de diferentes partes del mundo, actuales y pasadas, y algunas veces me encuentro con joyitas que vale la pena rescatar del ciberespacio, porque de otra manera sería imposible que llegaran a nuestra mano sin viajar. Movido por el fito que preguntó donde buscar música, buscando un estímulo nuevo para su cerebro y oídos, con la colaboración de quienes pusieron algunas pistas. Hice una serie de links de los que pueden desempolvar viejos discos, así como curtir música de Cabo Verde, un jazz de garage del año 58 o unas milenarias gaitas celtas, por citar algún ejemplo. El requisito es que la página tenga reseñas, y puedan ser descargados los discos completos.




Si algo he aprendido en el camino es que en cada lugar por más recóndito que sea, hay una sabiduría musical ancestral, un uso del sonido característico de la región o de los inidividuos. Esos ritmos en el eterno vaiven de los seres se va transformando, mezclando, renaciendo a nuevas formas. Transitar este camino, es encontrar nuevas ideas expresivas, impactando directamente sobre nuestras fibras creativas.





En este artículo voy a hacer una recopilación de links para poder investigar o jugar como a cada uno le venga en gana.


Último Vicio
Para enviciarse con novedades de los suburbios del circuito comercial mundial.


Música para Minorías
Música de todo el mundo, con reseñas verdaderamente interesantes, variada y ordenada la propuesta. La primera página que experimenté de esta lista, imperdible, da grandes alegrías.

Afrocubanlatinjazz
Grandes discos para que se te mueva solo el esqueleto.

Bosque Sonoro
Música de conexión con los 4 elementos. De vibraciones intensas, manos conocedoras de la tierra.


Sudaca Jazz
Música con mucha corriente de aire para hervirnos la sangre.



Zona de Jazz
Para amantes del jazz, de todas partes del mundo llegan. Para clavarse días enteros de música.


De la hostia Latinjazz
Joyitas, reseñas jugosas, sabroso.


Sonidos celestes
A musicalizar nuestros viajes astrales, new age traído de las montañas.


El estupor se hizo marmol
La selva, el aire, el espacio


Las Cintas Recuperadas
Cintas antiguas rescatadas del olvido, como cualquier buena bebida.


1001 discos que hay que escuchar antes de morir
La famosa reseña con los links en taringa, en una visión anglo-cultural, sumamente interesante.

En este último entran a la lista que tienen el disco que quieren, y se desplega otra página de Taringa que tiene la reseña de los álbumes de esa sección.


Espero que lo puedan disfrutar, la. Gran abrazo, no dejen de comentar, cualquier contribución es siempre bienvenida.
Leer más »

jueves, 3 de junio de 2010

Poesía para la Supervivencia

Poesía del Pebete Navegante
Diseño de Caíto Grampín

Pintura de Henri Rousseau: La Gitana dormida.
http://es.wikipedia.org/wiki/Henri_Rousseau
Leer más »

lunes, 10 de mayo de 2010

Symms como un huracán, sobre Bukowski y sobre vos.

Pensaba escribir un artículo, y me topé con este texto en el blog del Biskui, me pareció al pedo escribir, Les dejo a Symms en parte del prólogo que Symns escribió para el libro "100 poemas de Charles Bukowski".


Es de buitre o de chacal escribir sobre literatura, sobre lo que otros escriben o sobre la vida de los escritores. No escribas nada si no te arrastró la vida con su peso muerto, si no tienes cicatrices del tiempo que te fueron dejando todos esos días vagabundeados sin ton ni son por los pabellones del gran shopping que es el mundo o si de casualidad o por que estabas distraído no fuiste testigo de cuando a otros los arrasaban, los labraban con todos esos aparatos del demonio que la tecnología cría y seguirá criando hasta completar los objetivos del siniestro plan que algún día sabré exactamente quién diseño.


Hay una excepción, claro. Puedes escribir sobre esos escritores cuyas vidas y sus historias y sus mitologías te hayan modificado la carretera por donde caminan tus senderos. No te propusiste contar las 2000 pelotudeces que le pasaron al tipo en su historia tal como te pasan a ti y a cualquier hijo de cualquier rutinario coño. Nada de eso. Estás inevitablemente reencarnado por ese tipo y por sus personajes, que se parecen a ti hasta en la manera de lavarse los calzoncillos. El tipo te inoculó su veneno y ahora eres él. Además de ocupar este incómodo metro cuadrado en el espacio, este metro cuadrado de masa física, desplazamientos y de gestos, ese espacio que dado en denominar "YO" y que otros llaman "Enrique", porque "YO" les pasó el dato, además soy todos esos héroes inventados por mis amigos desconocidos: no me cansó de ver los films de Martin Scorsese que cuentan la historia que yo hubiera contado y soy Joe Pesci pateando la cabeza de quién me faltó el respeto en "Buenos Muchachos", estoy gatillando mis pistolas en "Taxi Driver" sobre los proxenetas porq ué fracasé en mi intento de matar al presidente Menem, soy el boxeador rebelde y traicionado de "El Toro Salvaje", el burguesito perdido en el desopilante laberinto de "After Hours" el psicópata que corrompe para siempre a la nena metiéndole en la boca en "Cabo de Miedo", y también soy cualquiera de los muchachitos aprendices del delito en"Calles Asesinas". Soy el río primaverante que fluye torrentoso por las páginas de "Primavera Negra" de Henry Miller, quizá la obra poética más contundente de todo el siglo, ese río que entró a mi vida a los 16 años inundando mis prejuicios, aliviando mis sufrimientos, proponiéndome nuevas aventuras y viejas humillaciones.


Y también soy, lamentablemente William Burroughs, que se introdujo como una jeringa en mi mente inyectando la sutil paranoia de los fantasmas alienígenas que nos habitan, esa búsqueda imposible del proyector de imágenes que estructuran esta pesadilla convivencial del mercado común familiar societario. No tengo una verga que ver con maricones psicoanalizados como Woddy Allen. Porque soy ese borracho, ese tipo que parece un mono, que se emborracha todos los días y de vez en cuando se coje una nena.

SOY BUKOWSKI. Desde los 20 años que leí todas sus obras, y sin embargo nunca lo leí. No sé si sabés a qué me refiero, con leer sin leer, como tragar sin masticar. Fue debido a una maléfica casualidad, en una noche de caravana acorralado por Vera Land, que lo leí. Leer a Burroughs:
sumergirse en un remolino hambriento que te arrastra hacia los abismos de la locura. Leerlo, ponerse a trabajar con sus propuestas. Fue hace apenas cuatro años. También fue apenas hace siete años que leí por primera vez a Bukowski: "Cartero". El periodista Claudio Kleiman fue el primero que me lo mencionó: "¿Tío, leiste a Bukowski?" - "¡Pero claro! - le respondí, con la misma pasión con que a veces respondo cuando me preguntan si vi "Batman" o "La Nave Va", films que jamás vería. Pero fue otro periodista quien prácticamente me obligó a leerlo. Carlos Polimeni, en un memorable viaje de cobertura periodística al festival de rock de La Falda, me pidió que hiciera un monólogo en el pasillo del ómnibus: "Che, Bukowski... hacéte un monólogo". Fue una pesadilla. a partir de ese momento, amigos y desconocidos, lectores y parientes me llamaban, "Chinaski" o "Bukowski".


No era muy afecto a leer. Hay pocos libros para leer. Me refiero a los pocos libros que contienen las instrucciones que dejaron escritas algunos pilotos expertos, para navegar en este miserable planeta. Pero si algún día alguien empieza a llamarte Dostoievski, vas a tener que leerlo, solo para verificar si es porque eres epiléptico o un buen narrador. Después de "Cartero", siguió todo el resto: "Mujeres", "Eyaculaciones...", "Música de Cañerías", "Hollywood", "Factotum", "La Senda del Perdedor". Y también algunas pocas poesías que se publicaron en Buenos Aires, que alcanzaron para intuir la dimensión del gran poeta.


Bukowski es como el Corto Maltés, o las actuaciones de Robert De Niro o Michael Rourke: todo lo que lees es lo mismo, huele al mismo sudor, te deja el sabor amargo de un antiguo chiste contado para distraer a la muerte, te envicia Bukowski porque las palabras tienen su aliento y podés sentir la saliva que escupen, y sus historias de bares y pensiones son las mismas que tu vives en los mismos bares y las mismas pensiones. Todavía me dan ganas de cortarles la cara a ésos que consideran a Bukowski un escritor menor. "Es fácil escribir así", "No agrega nada", Mierda, prueba, cornudo, prueba. Es casi imposible escribir tal cual, tal cual el mundo se chorrea sobre tu percepción. Sin inventos, sin hiperbaton, sin grandes espectáculos ni resplandores gramaticales. Nunca los hay en la vida. Esas tremendas cosas sin importancia, esas son tu vida.
Bukowski escribe para los que habitamos en el sotano oscuro de ese edificio abandonado que es este tiempo. Para nosotros, que no tenemos un pedo de ganas de que nos lo cuente Joyce, con sus 2600000 detalles, para nosotros, que se nos ha roto la silla en donde estábamos sentados frente a las puertas de la eternidad, esperando jugarnos el tiempo y lo perdimos, ya no nos queda tiempo para apostar en entretenimientos literarios, no queremos que nos distraigan mientras miramos y estudiamos este siglo de aburrimiento que han empezado a proyectar en las pantallas de todo el mundo, no nos distraigan con chorradas y pájerías literarias. Leemos a Bukowski que nos lo cuenta en el tiempo en que tardás en echarte un mal polvo y volvemos a mirar sobre la ligustrina podada del mundo, mirándolo todo, sintiendo nada. Sentado sobre una insegura incomodidad que es este lugar, este sitio que probablemente ya no exista más en el diseño del plan. Pero no es tan jodido. Nada duele demasiado, ni te acongoja casi todo lo que ves y casi todo lo que pasa te importa tres pitos.

¿Y ENTONCES PORQUÉ ESCRIBES? Por que no queda otra. Hay que tener un insano prejuicio para creer que la literatura es importante, que la poesía es trascendente, que un artista es algo que no salió por el mismo ojete donde salieron las albondigas y los tornillos. Escribir es pura mierda. Y encima todo escritor sabe que te tiene que ir muy mal en la vida para poder escribir más o menos bien. Cuanto más mal, mejor lo harás. Y eso es el escritor. Un puñetero desgraciado que le reza a sus entrañas para que hagan fracasar a la bestia, para que cojamos mal, para que no tengamos dinero, para que los pulmones se acostumbren a respirar con dolor (éso que los maricones llaman angustia). Te adiccionás a la desgracia, te acostumbrás al rito de sentarte frente a este animal viscoso y repugnante que estoy tecleando ahora mismo y esperar pacientemente que las palabras se hablen entre ellas, que se olviden que las estás escuchando o que te olvides tu de escucharlas, que los dioses o el vago de la esquina de la nada duerman tu conciencia y todo sea escrito como si fueras una mina cojida mientras duerme. Y después acostumbrarte a todos los días o noches en donde los vagos de los dioses están estreñidos y ni siquiera sale olor del culo de tu creatividad.


¿Nunca caminaste por LA SENDA DEL PERDEDOR? Esa senda por la que se trasladan, caminando o arrastrándose, ansioso como niños o desencantados como ancianos, todos los seres que perdieron el rumbo, la cacería, la nostalgia y la alegría. Todos marcados por la misma cicatriz, el estigma de haber tocado los cables pelados que produjeron un pequeño cortocircuito en la farsa humana. Es todo un pueblo, una raza raigal atravesando los siglos de este instante arrastrados por el viento del fracaso, nacidos bajo la determinación de un calendario maldito construido por una casta de agricultores que le cantan a la muerte. Malos boxeadores, ladrones y ladronzuelos, vagos, orgullosos sin armas, ayudantes de cualquier oficio, vocacionados que vomitaron su destino, tipos que nunca aprendieron a limpiarse el culo, tipos útiles para nada porque son como dioses que no pueden hundir sus manos mentales sobre la arcilla de sensaciones del teatrillo que sueñan.


Pero a veces sucede que los perdedores consiguen triunfar. Tipos como Charles Bukowski, mal nacidos de la mala hora, un granuliento inmundo, hijo de un hijo de puta que lo revienta a palos, un vago inservible que observa la maldad del mundo mientras se endurece. Trabaja en el correo y juega a los burros. Es uno de esos a los que no les queda más que ser escritor. Pero no es un tipo sutil como Pessoa, que usaba el mundo como ventana, que le daba lo mismo mirar por el periscópio de una oficina 8 horas por día de todos los días de todas las semanas o desde la puerta entreabierta de una gran aventura, porque todo momento y todo lugar le eran óptimos para describir la miseria perceptiva de ese animal usurpado que es el hombre. No, este tipo no es un poeta sutil. Es un bruto, un bravucón como tú que prometió conquistar los sueños, un hombre que se apasiona con las damas y termina tomando café con putitas de cocaína, un peleador callejero hijo de Atila que terminó leyendo a Rimbaud en la casa de su suegro y que siguió prometiéndose COJERSE UNA NENA DE 18 A LOS 80. Prométete eso a los 50 y alegrate y festejá a los 60 si estás cojiendo de 25. Pero a los 70 es tarde, ya has triunfado, has conseguido arrastrar tu bulto de boxeador callejero molido a palos por la vida hasta las puertas del mito, ahora eres famoso o bastante conocido, te saludan por la calle los hombres de barba y las chicas se humedecen con tus páginas. Hasta pasan una película de tu vida en el Space. Y escriben artículos importantes sobre lo importante que sos para la literatura contemporánea, te hacen reportajes y uno de estos días aparecerá tu cara estropeada transladada por los rayos catódicos hasta el cerebro de los consumidores, aparecerás maquillado como un maricón para decir: "Odio a la Humanidad", mientras el locutor sonríe con ternura. 20 años de emborracharte hasta los huevos, de reventarte a piñas, de ser ladrón o zopenco, todas esas docenas de bocas que besaste y que se comieron tu leche, toda esa colección de amores frustrados, y ahora no habrá para tí el sabor de esa nena de 18 años porque tendrá olor a libro viejo, esa conchita ha aprendido a hablar y te volverá loco otra vez, oh, maldito mundo de cartón.


ASI ES HOLLYWOOD, BARFLY. Así es en todas las sucursales del mundo donde Hollywood desplagó sus sets, los mismos decorados de una pasión pintada. En Roma o en Necochea, en la casa de Fito Páez o en el palacio del Ayatollah, en la cabaña del leñador y en la pieza mugrienta del soldador de filtros mecánicos. Tu vida no vale nada, sólo hay vales que te dan para que transites por los distintos pabellones, vales para que te compres esas chorradas que tanto te gustan. Y aquí estoy yo, internado en casa, se terminaron las vacaciones en el planeta, voy a tener que escribir un buen libro porque toda la gilada de losperiodistas lo está haciendo, voy a tener que demostrar que soy mejor que ellos. Corrijo: que sé escribir, simplemente.


Mientras estoy friendo unos huevos, pensando como cerrar este prólogo o como se llame, por la radio pasan un tema de Rod Stewart que quiebra la armonía de esta mortaja. Dice: "cuando estés lejos de tu casa, y nadie te ame ni te conozca, te deseo mucha suerte y que la luz te ilumine, y cuando te pierdas en los caminos y ya no puedas volver iré tras de ti para recordarte que eres joven, que siempre, siempre serás joven. Y aunque no te encuentres por esos caminos, te recordaré y estaré contigo, ganes o pierdas, alcances o no alcances tu meta, estaré contigo y te recordaré que siempre, siempre serás joven". No deja de sorprenderme comprobar que aún estoy vivo, sepultado bajo esta capa de soledad que exhalan la mayoría de los seres que conozco.


Es raro conmoverse. Fue un recuerdo electrocutante de aquella vitalidad despierta y desamparada de los 16 o 17 años, ese amor que estaba bajo mi ropa, el recuerdo fulminante atravesó la coraza de anestesia dentro de la cual me voy congelando a medida que me aproximo al océano de la eternidad. Soy un buen emparedado de nervios pelados y cemento armado. Lo experimento ese congelamiento. Lo veo. Esa mezcla de fluido geométrico de naturaleza óptica que veo cuando me friego los párpados con los ojos cerrados. ¿Ese plasma de melaza existe debido a la permanente invasión visual edilicia y catódica o por las propias características del fotómetro instalado en el cráneo de un mono estúpido y curioso hace miles de años? ¿Y esta anestesia, es uno de los síntomas del obturamiento del aparato perceptivo que se va desgastando a medida que la geometría gramatical lo va moldeando? ¿Los poros perceptivos del miedo, del peligro, del amor se ensucian y por tanto el amor y el peligro y el miedo dejan de acecharnos en las puertas de nuestras vesículas receptoras o ese embotamiento que se incorpora poco después de la adolescencia a nuestra conducta es una enfermedad generada por las excreciones del reptil dorsal que duerme en tu espalda? ¿A ti te importan un carajo estas preguntas?
A mí no. Yo me pongo a llorar como un viejo niño tonto cuando pienso cosas como esas.


Mientras como mi huevo frito y al mismo fumo mi cigarro y comprendo porque me dicen Bukowski: no porque escriba bien, sino porque estoy con mi copa en la mano, siempre, llueva o truene, me la estés chupando o me quieras pelear, en el escenario o en el bosque. Lo que me queda con vida levanta la copa, como un ser enterrado vivo que perfora el ataúd para respirar. Y todos lo bebedores, apuéstalo, están vivos en parte. Sed del alma, llanto o risa del alma, todas mis emociones son grandes alientos, grandes inspiraciones de aire que realizo para después seguir aguantando la respiración bajo la mortaja de la vida social. Apago el pucho sobre el huevo y te cuento la fantasía que bailaba en los pasadizos de mi mente mientras la canción de Rod Stewart me bañaba de sol y eternidad.


Estoy un día muy borracho y están a punto de reportearme en un programa de tv o de radio o dando una conferencia en un bar, prefiero que sea la TV, porque soy tan exhibicionista como Bukowski y tal como le paso a él, estaría ahí entre el panel de reporteados o lo que mierda se trate, muy borracho y el locutor diría: "Aquí también se encuentra con nosotros el Licenciado Vidal..." y yo no entendería nada, o sí entendería pero para el culo, escucharía otra voz, una voz más remota como si hubiera dicho, "Con ustedes, un psiquiatra de Rodez...", me acordaría de ese psiquiatra que destruyó la vida de un gran amigo, no sé qué pesadilla tendría cuando todos me vieran levantarme con la botella de ginebra en una mano y la navaja en la otra. Buscaría la cara del licenciado Vidal y capaz que vería el rostro del putañero tipo del noticiero, o el curita del Proyecto Andrés, o el comisario Mendizábal, y le partiría la botella de ginebra en la cara al licenciado y una escupida de sangre saltaría hacia las cámaras. Un poco de refrescante sangre que corra por los rayos catódicos de este perverso complot y te moje los ojos.


Tu lo sabés como yo. La sangre es la única poesía que fluye como un río y por donde alguna vez nos escaparemos de noche, navegando alborozados, hasta perdernos para siempre.
Leer más »