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sábado, 11 de setiembre de 2010

Cordobeando la vida. Guasos Culiá

Córdoba una ciudad donde los monjes de piedra lloran, suena un arpa en las calles céntricas y por sobre todo no se le debe disparar a los autos.





Llegué a lo de Facha muerto después de tomarme dos ómnibus,  deseando que hubiera alguien en su casa porque no me había podido comunicar con él. Siempre predico con ir ligero de equipaje porque como dice Alfredo son más largos los caminos pal que va cargau de más, pero en este viaje llevo demasiada cosa lo unico indispensable es pantuflas, sunga, bermuda y abrigo.
 
Cuando hablé con el Fabri me dijo que tocaban en un teatro, así que a la hora indicada me tomé el ómnibus y arranqué a ver mi riojano amigo, al que siempre le digo que vengo a Córdoba a escucharlo cantar, ya que su voz y pasión pa canta ha sido uno de los responsables de mi amor por la chacarera y la zamba, uno de esos guitarreros que siempre está dispuesto a hacerla sonar todo el tiempo que las amistades y el corazón lo pida. También a todo esto que el Fabri cantaba, Dahiana su pintoresca y picaresca novia me enseñaba algo que todo ser que entre a la Argentina debe saber, bailar una chacarera. Por ahí en su repertorio salió un joyita que pedí que me la repitiera todas las veces que lo vi con una guitarra, Biromes y servilletas de Maslíah, nunca se la había visto tocar a alguien.

Por otro lado está el Facha Fata  Fatala violero antológico de cualquier roda, una aire a Omar Shariff en sus otomanos ojos, experimentador de todo estilo que esté a su alcance, bailador de cuarteto de musculosa blanca como introvertido soleador jazzero en un tema de Charlie The Bird. Nómade de ciudad, en continuo movimiento, siempre con el pincel pronto.



El Fabri mirando alto duelo de Winning Eleven entre Lucho y Facha, atrás Miles Davis se lamenta de un gol errado 
En Córdoba se da algo que debe ser una tendencia más general pero yo la comencé a ver en Enero de este año, las movida cultural gitana principalmente musical, los Dj gitanos como el Javi, también conocido como Chico Parany (en el mítico mundo de la realidad) cuando se sube al set, otro de mis (contrario de huésped) de mi casa Cordobesa. Música Partisana y cumbia colombiana, en esta oportunidad me regaló un pantalón gitano de antología me tienen que ver, en el cielo con la alfombra voladora. Al javi ya le corté el pelo dos veces en este año,  la primera vez le hice una gota que podía interpretarse (más de mi agrado por cierto) como Africa, con el Sur contra la frente. Porque también soy peluquero, y corto el pelo gratis, así que cualquiera puede pasar por casa, pero con el merecido respeto a tan milenaria profesión. Si alguien tiene el cepillo blanco con talco se lo compro.   

Ahora se sumó el animal del Dani un máquina Brasileña de absorción de conocimientos, doc de Gestalt Cultural o Gestión Cultural, que está mas o menos en todos los proyectos que se mueven en Córdoba y si no está quiere estar, y multiplica el tiempo hasta límites desconocidos.

Lucho Dalbo porteño casi de caricatura, soñador cada día un sueño distinto, dos tablas en dos hicimos con un Gancia en el Porche (gran palabra, salve Porche!) mientras un tal chiquito Torres que andaba con un amigo mudo y hacía sus cuentos heroicos, entre toda la verborragia rescato, “porque lo que tiene que habe en un baile son buenos cuulo, sin eso no hay nada” en 100 años proverbio popular.

Por ultimo mi amigo y primero que nos recibió en nuestra primera experiencia dedística con Caíto en el 2007 nuestro querido amigo Chino, muy recordado por un extraordinario guiso de arroz que me llevó al conocimiento del comino. Tucumano sangre originaria entre otras, bailarín folklórico, un tipo para charlar días seguidos.



Con él fuimos a la Peña en la Ciudad universitaria, donde estaban los otros gurises. Probé mi chacarera, la baile decorosamente para dejar el apellido en lo alto. También se me vió en algún trencito manejando la locomotora. Yo estaba un rato con el Chino otro con el Facha, Fabri, Pelado, Burbuja, Chicho  y Lucho Dalbo en el medio me lo encontraba, hacía tiempo que no veía a alguien encararse tanta mina, lo que se podría decir deskarado con K, como el disco de la Vela, no esperaba que la que no le dio bola se fuera para encararse la siguiente, sin ese tiempo perdido llegaba a la casi totalidad de mujeres conversadas. Otra imagen es el Chino bailando una zamba con la pasión puesta en el pañuelo y la mirada, y el Facha cantándole a uno de los cantantes en gran estadio etílico “Y Ya lo ve, y ya lo ve es del Folklore el Luis Miguel”. Luego vino Rúben Patagonia un guaso (hombre en Cordobés) indígena de la Patagonia muy conocido con sus canciones, ayer anduve en un auto en el que escuchábamos un tema con Iorio y Gieco, por lo que parece que el hombre es respetado.

Por último me hice muy amigos de dos valores tomando un mate en una plaza, cerca de la casa de los gurises, una plaza donde se ve todo Córdoba desde arriba que se llama Parque de las Naciones, también visité el Parque Sarmiento con el Lucho Dalbo estábamos buscando unas ceremonias con instrumentos de vientos largos y tambores que nunca encontramos, por lo que nos comimos unas mandarinas y charlamos.

Última noche nos fuimos para la casa del Ruffo Cruz que con su bandoneòn acompañado de la batería de tachos de Nicolino Noches, un rico saxo y la viola de Fatala, se tocarían ese Hip Tango Chicano Hop, Hip Tango Chicano Hop, Hip Tango Chicano Hop, que la medusa que degusta flor sagrada sabe aprovechar. Me llevé un souvenir para el viaje.



De Córdoba no recordaré más cosas, días de Paraganjah y con Flor quiero.
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miércoles, 25 de agosto de 2010

Rosario 1

Rosario es un polo cultural y de belleza que respira arte y sed de conocimiento parecería que en cada persona está latente el amor al arte y el conocimiento. En esta ciudad encontrè caminos, aperturas a la intervención artística cualquiera fuera, cuna de Guevaras, Olmedos, Fontanarrosas, Páez, etc.

Los cuentos de la Buena Pipa banda de los dos Bonfattis que no viven en mi casa rosarina, es una propuesta que según un seguidor se podría definir como la mezcla de Freddie Mercury y Mafalda. Performáticas psicodelias, mujer que da a luz a un Buda, marionetas salidas de carnavales mejicanos, gente danzando en paños. Por motus propio tocaron en la cana de Rosario.

 

Me enamorè de Rosario en esta oportunidad comenzando por la casa que me hospedó como hermano, hijo y nieto. Comencé a meditar venir a esta casa cuando el Pj me mostrò este videíto donde la gran Edelmira, artista y cantora de todas las horas, que en mi estadía me deleito con varios tangos y polcas, hace un papel actoral de máximo nivel, es simplemente imperdible, la mejor invitación que he visto en mi vida.




El Colo en una charla trasnochada en el hostel en el que labura, mientras charlabamos dibujaba algo que le parecía gracioso que le llamara macacos. Es su amansa loco, para calmar la ansiedad de estar quieto, casi sin mirar iba haciendo imágenes que se relacionaban con la charla de alguna manera. Le pregunté si me regalaba alguno, y me dijo que me los llevar todos, sino iban a la basura, cientos de estos nacen y mueren en una noche de laburo.




En un momento iba por un puente sobre el cual se ve el Paraná hidra de cien brazos, uno atrás del otro con islas en el medio, cantaba Mateo y yo cantaba con él, paso por al lado de un hombre de bastón y dificultad para caminar, -cantando Mateo con un mate bajo el brazo, más uruguayo podés ser?- Jorge se presenta como Jorge. Periodista de una instrucción asombrosa, maneja una interesante intersección entre las más novedosas teorías del campo científico y el resabio de sabidurías filosóficas teológicas milenarias. Tiene hemofilia, por eso vive en Rosario, porque su remedio sale como dos lucas v, precisamente por esta razón recurría en Baires al mercado negro de medicinas. Allí los fabrican sin ningún tipo de regulación, no tienen controles, así que un tiempo atrás una dosis para vivir en mal estado, o mal diseñado, lo tuvo al borde de la muerte y le dejó las visibles secuelas, sabe que producir cada uno de esos medicamentos cuesta 25 dólares, habla de las patentes de medicamentos como un negocio muy turbio . Mundo en una persona o Jorge, iba a una charla de Leonardo Boff sobre la realidad del agua y sus perspectivas, en el colorido anfiteatro semicircular del Centro Cultural España. Los primeros minutos habló el perfecto presentador de una protocolar cena de cubiertos de plata, un hombre de cerámica que no paró de inflar a los participantes y hablar de títulos honoríficos que se le iban a entregar a Boff. Luego salío el rector a hablar de la universidad y lo honrada que estaba ésta de un ilustre bla bla bla….saraseando en su propio favor. De pronto irrumpe una masa de activistas versus el Rector con cánticos de estadio, cantándole al impecablemente trajeado de pecho inflado, que seguía habando como si hubiera un silencio funebre bajo su voz, sonrío, parte del público pide silencio. Luego de un rato convencen a la turba animadora que arranque, el último en irse le grita –Ladrón-.



El pacífico teósofo Boff, arranca su charla celebrando la democracia, y surge un espontáneo aplauso democrático. La charla aportó posibles aperturas al tratamiento del agua y como combatir los abusos de las empresas privadas al patrimonio de vida de líquido vital. También conocí a un señor de prominente barba blanca con más poderes que Gandalf maestro en danzas circulares, que me invitó a pasar por el planetario al otro día para participar en el círculo danzante. Nace esta espiritual disciplina de una agrupación de danzas que se bailaban en círculo alrededor del mundo. En el planetario al día siguiente bairlamos de Grecia, Macedonia, Kenia con sus respectivas músicas. Allí después de transitar ese baño de paz corporal, nos fuimos con Jorgelina una maestra y payasa de Venado Tuerto (gran nombre de ciudad) creadora de una Fábrica de sueños y Jorge que nuevamente aparecía en escena, tomamos un café con leche y contamos nuestro momentos actuales, nuestras dudas existenciales al día de hoy, como si la voz fluyendo como el mar y transitando caminos inesperados se transformara en nuevo recorrido, así fue a corazón abierto, nos sentimos plenos de compartirnos, nuestra payasa se subió a una fuente y nos contó un cuento, recité una poesía, hablamos del sonido y como curar con él.


En casa Bonfatti cada noche fue de guitarreada, cantos y danzas, el Lucho descubriendo la pasión por la murga uruguaya guitarreándola, toqué Mi Semilla varias veces, única canción que me atrevo a cantar y tocar con la viola aunque suene a perro pulgoso, vengo en visible mejora con eso. También hice un Strogonoff, el domingo al mediodía, luego mostré el avance del documental que estamos llevando adelante con Caíto a Marita madre, que organiza un festival de cine anciano en abril, y estamos todos invitados. Hasta la próxima entrega.
 
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sábado, 31 de octubre de 2009

Odas de origen


Oda durazno


Pal Negro González Evangelisti


En el asiento de atrás... Tengo 8. cinco de esta mano y tres de esta, miráa ma los tanques... la llama del zoológico levantaba la cabeza. Luego está esa P, que bajo juramento el Rodri confabulara a dos mujeres, que era la P del Pocho Ormaechea, que perdiera la bandera de los treinta y tres jugando al Mus en el Wanderers con el Sapo Pikinela y el Carozo Robano. Voy re conociendo una imagen tras otra pero no es hasta que voy entrando por Oribe y llega a mi nariz el olor de siempre de Durazno, el cual me sería imposible transmitir su familiaridad, me fusiono, sale el sol en mi interior...

Recordando encuentros y presagiando como redoblante de orquesta el próximo abrazo, miro como un niño cada pequeño cambio, sin acordarme de la herencia del sentimiento triste del pasaje del tiempo, a donde llevará esa idea?

Confabulamos y mitificamos, historias gloriosas del bar 19, comidas en el camping, festivales, bailes en la criolla con vuelta caminando a sol saliente por la Churchill. Me cuentan frente a un fueguito, acompañado de algún chori de mezcla picantón, que el Flaco se hizo amigo de Robert Pires, y lo hizo hincha de Esportivo Yi, la foto lo comprueba.

A los tapes, la declaro tierra madre de de mis sentimientos de conexión con la tierra, de mis relaciones con los perros, gatos, caballos, gallinas. No podría sin vos haber amado ni al folklore, ni el arte de vida rural, ni orgulloso los inviernos con el Poncho del Tata Ernesto. Creo que también puedo regalarte mi recuerdo del aroma fuerte de los eucaliptus y de la tararira gigante que pescó lucía con aparejo en el arroyo. De Maestre de campo llevo un cordero que hizo Martín en el galpón, el pánico que sentí yo gurí de ciudad cuando vi mi primera víbora, de los dulce leches que se cortaban fruto del sabotaje. De San Borja alabo al perro que se quebró jugando al fútbol.

Señor Río Yi,

Le escribo estas líneas para agradecerle, permitirnos tirarnos de la rama de sus gigantes árboles, sin lastimarnos, por pasar suave por la represa haciéndola un tobogán, por ser calmo. Si bien es cierto que ha tenido sus exabruptos ultimamente, si nos sinceramos yo no lo sufrí tanto si no tal vez le escribiría otras líneas. Le pregunto sin ánimo de entrar en intimidades si usted continúa conservando el afecto por el puente viejo, el que habla madera cuando pasan los autos. Se el breve malestar que le causó su llegada, también al respetuoso compañerismo que han mantenido en estos años. Saluda afectuosamente, su servidor


Golpeo la mano de hierro en el zaguán de las tías, encuentro a Nélida con su linda melena rubia, siento aunque no me dice.. que hecha de menos a Mary, fue la persona que más veces vi reírse a carcajadas en mi vida, con sonrisa derramo lágrima sobre esta hoja.

Durazno no concluyo, dejo abierto para que vos gente, lugares, historias, colores, sigas tu propia poesía...

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viernes, 17 de abril de 2009

Linhares y Mestre Militao



Para llegar a Linhares desde Vitoria, Mestre Militao utilizó su amplia red de contactos, para conseguir un aventón en un omnibus que se encargaba de llevar a personas al hospital público de Vitoria para ser atendidos por especialistas. Estuvimos esperando dos horas a una veterana que saliera del otorrino, y cuando la fuimos a buscar ya se había ido, por lo que el chofer la buscó por toda la ciudad. Por lo que demoramos 6 horas en hacer un trajecto de 180 kilómetros.


Cuando llegamos Militao me estaba esperando en la puerta de un club, así qeu luego de las presentaciones cargué las mochilas al hombro y enfilamos para us casa. Militao es un tipo conocido por toda la ciudad, cuando va caminando le gritan, lo saludan, lo invitan una cerveza, es un tipo muy querido. Luiz Mauro como es el nombre completo de nuestro amigo, fue paracaidista del ejército y en esa época recorrió todo Brasil, por lo que conoce todos los límites desde el amazonas, pasando por el litoral con su infinidad de islas, el centro oeste por Mato Grosso, hasta el Sur por Río Grande.




En la casa de Militao vive su esposa Solange, y cinco de sus hijos, dos varones y tres mujeres, con los que entable una muy buena relación, sobre todo con Jazmine y Tanni que tienen 14 y 18 respectivamente. Con ellas salía a caminar y conversábamos bastante. Los cinco hijos de Militao hacen Capoeira Angola, por lo que las hijas si bien son adolescentes tienen una musculatura de levantador de pesas. En la casa de Miltao se come frente al televisor como en la mayoría de las casas de Brasil, een esta casa la televisión se prendía cuando se levantaba el primero y se apagaba cuando se acostaba el último.



Cuando llegué había una olla grande donde había como en una salsa de tomate una cabeza de pescado que sobresalía y parecía que me miraba, también tenía banana, fue la primera vez que vi una moqueca, comida tradicional en los estados de Bahía y Espírito Santo.

Salimos con Militao y tomamos una cerveza en cada bar que nos invitaba algún amigo de él, luego me presentó a medio Linhares desde la barrendera del municipio hasta el prefecto, todos lo conocen y lo respetan. En ese roteiro llegamos a casa de unos pescadores y conversamos sobre como se encontraba el río, y luego fuimos a la casa del vice prefeito y nos tomamos un café con leche, con galletitas y queso minas, el más común por estos lares.







Militao es un tipo con el que no me gustaría tener problemas, sabe ocho artes marciales y es mestre de capoeira, por lo que aun llegando a los cincuenta parece tener treinta años. Trabaja con medio ambiente y tiene una conciencia ecológica muy grande, es un tipo que entra a un bosque o mata solo con un cuchillo, y se queda dos semanas haciendo investigaciones comiendo y bebiendo de lo que la naturaleza le brinda.

En una de esas salidas paramos en un bar, en frente a una lagunita artificial preciosa, conversando me dijo que esa laguna en otra época estaba muy contaminada, llena de basura, y con una mata baja, pero que él había hecho un proyecto y en un año lograron limpiar toda la laguna, ahora hasta se puede pescar.



La gente a la vez que lo respeta le teme un poco, porque tiene historias de haberle dado surras a varios fazenderos, que estaban desmatando la zona, como también a varios narcotraficantes, sin embargo cuando se le conoce, se encuentra un tipo generoso, hospitalario y curioso.
Me resultó interesante, porque no tiene educación formal, más allá de la escuela, pero es un tipo con un conocimiento muy profundo de la cultura afrodescendiente, tanto como de la biogeografía autóctona, así como de la historia de sus antepasados. Militao me dió una cantidad de contactos por todo Brasil que me ayudaron a conocer otras familias, y amigos, por lo que fue mi guía espiritual, en las semanas que siguieron.
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viernes, 27 de marzo de 2009

Vila Velha y Mestre Alvaro (aprete aquí)


Vila Velha (Espírito Santo), casa de Henrique


Vilha Velha es una de las ciudades más antiguas de Brasil, data de aproximadamente 400 años. Se encuentra dentro de la gran Victoria que es la capital del estado de Espírito Santo y uno de los puertos más importantes de Brasil ya que es el puerto por donde sale todo lo que se extrae en el estado de Minas Gerais que es uno de los estados más ricos de Brasil. Vila Velha es una ciudad anexa, con unas playas hermosas de agua celeste, con morros que se adentran en el océano y con ríos que la atraviesan de punta a punta.



Cuando me bajé del camión con el que había venido casi desde Río, Henrique me estaba esperando. Comenzamos a hablar de viajes, ya que el también es mochilero y ha viajado por gran parte de Sudamérica, aparte de eso es pianista, y da clases de arte en la escuela. Me dijo apenas me levantó que estaba medio apurado porque tenía que dar clases a las 10 de la noche, como me picó la curiosidad, le pregunté si lo podía acompañar para ver como daba la clase, me dijo que no había problemas por lo que dejé las cosas, y emprendimos viaje. Eran clases de escuela para adultos en la fabela San Gabriel, Henrique me presentó y de algún modo me enganchó con las maravillas del mundo que era el tema que venían dando, por lo que en mi todavía limitado portugués comencé a hablarle de mi viaje y que las maravillas que yo estaba buscando no eran monumentos sino conocer costumbres, modos de ver la vida de personas distintas a mi. La mayoría de ellos no habían conocido a ningún extranjero, por lo que fui centro de atención y de risitas cómplices. Fue una charla linda que ante preguntas tan simples como porqué viajaba, me hicieron pensar y afirmar algunas ideas que llevaba conmigo.



Ese día caí como plomo, y al otro día me levanté temprano y me fui para la playa, en el camino paré en la feria (cosa que suelo hacer en Uruguay) a ver la cantidad de frutas verduras, y frutos de mar que vendían. Llegado a la playa encontré el agua en un celeste hermoso, ahí me puse los lentes de nadar y me fui a chapotear un poquito. Habré nadado unas 4 cuadras cuando de golpe sentí como una electricidad en la cara, luego en los dos brazos, sin darme cuenta me había puesto un agua viva enorme de sombrero. Apenas salí la piel comenzó a arder bastante, y le pregunté al salvavidas que podía hacer para calmar un poco el ardor, estaba un poco asustado porque no conocía las aguas vivas de acá, capaz que eran más dañinas que la que conocía. Me dijo que lo único que iba a experimentar era ardor y que me colocara vinagre. Inmediatamente fui hasta los puestitos de la playa y comencé a preguntar si tenían vinagre, pregunté en cinco puestos y nada, uno me dijo que tenía agua helada del mar, me pasé un poco y no calmó mucho. A partir de ahí me di cuenta que lo único que tenía que hacer era esperar que mi cuerpo terminara con la reacción, por lo que me senté en la arena a sentir el ardor, coloqué mi atención en sentir como el cuerpo funcionaba frente a la sustancia irritante.

Luego me fui caminando por la rambla que está llena de gente vendiendo cangrejos del tamaño de un gato mas o menos, ellos los colocan todos juntos y como se comienzan a atenazar entre ellos quedan como una pelota gigante.



Henrique vive con la madre y la tía (dos veteranas fantásticas, muy divertidas), Alyson amigo de Henrique que casi vive ahí, tres gatos macanudos (aunque con uno tuve lío) y dos perros. Suely o Ely (madre y tía respectivamente) eran siempre mi compañía a la hora del café. En esta casa como se cocinaba poco, cociné casi todos los días, algunas de las recetas fueron pizza de levadura (he evolucionado notoriamente) con muzzarella, panceta y choclo; feijoada; tallarines con salsa rosa y hasta una buena feijoada charrúa (después les paso la receta)





Mestre Alvaro, escalada



Por una página de internet Mochileiros.com, comencé a buscar estando en Río alguna información sobre Espírito Santo y sobre sus playas. Ahí, vi que en un foro había planeada una subida al Mestre Álvaro, morro que queda en el municipio de Serra que es parte de la gran Vitoria. Ahí me puse en contacto con la gente que lo estaba organizando y apenas llegué a Vila Velha, los llamé para coordinar, así que todo arreglado el día anterior me quedé en casa de un primo de Henrique, y a las 5 de la mañana estaba en pie listo para la travesía.


Cuando llegué a eso de las 6 al lugar del encuentro no estaba ni el loro. Al rato cayó Patrick, que era el organizador y luego Thiago un paulista que también se había sumado a la travesía. Una cosa que aprendí viajando, es que uno debe mantener el nivel de expectativas lo más bajo posible, para que cada nueva vivencia pueda ser una grata sorpresa, aun así me había hecho a la idea que íbamos a ser un grupo más grande.

Cuando llegamos a la comunidad (o fabela, pero en general es un término que acarrea una connotación negativa, de peligro y que en muchas ocasiones no condice con la realidad) que queda de camino para la base del cerro, Patrick comenzó a golpear en las casas y a despertar a amigos ya que había vivido ahí hacía unos años, de a poquito comenzaron a salir algunas caras con lagañas complicadas por la hora, sería el resto de nuestro equipo expeditivo: Ze mancin, Vitor y Soró.




Primero tuvimos que atravesar unos puentes bien finos, por lo que había que pasar haciendo equilibrio para no caer en una cañada. Luego por unos bañados llenos de aves silvestres, caminamos un kilómetro más y entramos en un parque, donde pasamos por unos estanques de potabilización de agua, hasta que llegamos a un campo lleno de cebúes y árboles frutales, pasando nos encontramos con la base del Mestre Álvaro, que es el pico que se divisa más sobre la izquierda en la foto de abajo.



El primer trecho fue con una empinada leve, con espacios secos y total seguridad en el apoyo. De a poquito y a medida que se iba subeindo se comenzaba a vislumbrar un paisaje precioso de verdes mezcaldos con el fondó azul del océano. Comenzamos a entrar en la mata y fuimos parando en cada espejo de agua que encontramos. En el que se ve en la foto estuvimos saltando de las piedras, algunas altas no me animé ya que la profundidad era de metro y medio, aunque Patrick y Mancin saltaron de cabeza como se podrá ver en la foto.



Por momentos la escalada fue bastante exigente teniendo que afrontar empinadas de 70 grados, agarrándose de la raíz de un árbol para escalar las piedras, y tomándose las manos para ayudar al que venía atrás. La vegetación fue cambiante por momentos de una espesura que formaba un tunel, casi sin dejar entrar la luz, por otros momentos fue de piedra y abierto con mata más baja.

También encontramos grutas, y pequeñas cascaditas que son muy importantes para descansar, remojarse y recargar la cantimplora.





La mata atlántica que es la vegetación que predomina en Brasil, desde el Sur de Río Grande hasta practicamente el centro de Bahía, donde comienza el sertao, que es casi desértico, es uno de los ecosistemas más ricos en especies tanto vegetales como animales, es así que conociendo un poco uno se puede quedar días en cualquier bosque, comiendo y bebiendo de lo que tiene la naturaleza para ofrecer. A nosotros nos ofreció una jaca que es una fruta de dioses, del tamaño de una sandía, con unos gajos dulces y abundantes en fibra que alimentan más que una milanesa el gaucho.






En esta riqueza nos encontramos con algunos monos que nos seguían desde las copas de los árboles, tanto como pájaros que por su paleta de colores parecían pintados, y muchos insectos de todo tamaño. Particularmente la que más me gustó fue la que verán a continuación. La molestamos un poquito para fotografiarla en posición de ataque. Luego nos encontraríamos con otra que para mi sorpresa caminaba sobre el agua como Jesús.









El resto de la subida fue muy exigente, con paisajes cada vez más extraordinarios, la última súbida fue sobre piedras, y a paisaje descubierto, es aquí donde hay que tomar especial atención en el camino, porque el paisaje distrae. Llegamos con las camisetas empapadas es sudor a la cima y nos dimos un abrazo de gol con grito, para festejar la llegada a la cima.





En la cima descansamos, conocimos personas con las que hicimos un almuerzo compartido, charlamos de la vida mirando el paisaje, nos reímos, filosofamos sobre pequeños asuntos cotidianos, en fin, disfrutamos de ese día que quedaría en la memoria.





La bajada se hace más rápido, pero es un poquito más peligrosa, porque uno no lleva la atención que lleva en la subida, aun así salvo algún dolor característico de la exigencia física, fue bastante tranquilo. Es una sensación muy linda cuando la travesía está finalizada y se toma un baño y se come una comidita rica, en mi caso fue en la casa de Vitor, que tomamos jugos de frutas y dos platos de feijoada para reponer.



Para ver todas las fotos pueden entrar aquí. También encontrarán otras fotos, pero las crónicas aun están por ser escritas.
http://picasaweb.google.com/elpebete/VilaVelhaYMestreAlvaro?feat=directlink

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martes, 3 de febrero de 2009

Comidas y playas en Cidade Maravilhosa (aprete aquí)


En Río hemos vivido cada día historias dignas de ser contadas. Llegamos exhaustos del viaje, a Caíto le llevo una 16 hrs de sueño recuperarse más 6 más que tomó para relajarse, después de estos viajes cuando uno encuentra un colchón poco más que derrama una lágrima, es sin duda un momento emotivo. Les detallo con fotos algunos de nuestros episodios cariocas.



Cristiana, mi amiga Carioca que ya algunos conocieron en Montevideo, vive más horas del día que las personas comunes ya que sale todas las noches ya que en esta casa rota mucho la gente y siempre hay alguien con voluntad de tomar una copa y tirar algún pasito, con Caíto estamos muy alegres de estar en la casa de ella ya que es una persona de esas que no tiene reparo a la hora de dar lo que tiene al alcance, persona de corazón bien grande y de una hospitalidad que no se consigue en ningún hotel de lujo, he aqúí donde algunos viajeros encontramos el gusto del viaje, no importa cuanto uno tenga, siempre puede hacer sentir al otro en el mejor lugar del mundo. Así nos sentimos con Caíto aquí con esta querida amiga, en casa de ella hemos estado rodeado de viajeros y gente macanuda de todo el mundo.




Brazil, Perú, Italia, Francia, Uruguay, Argentina, Hungría



Hemos pasado días geniales, con verdaderas fiestas culinarias, feijoadas completas de antología (chorizo, panceta, cerdo, farofa, couve, naranja, etc) de esas que mezcladas con 35 grados de calor producen un estancamiento mental y físico solo superable en siesta con ventilador de por lo menos 2 horas. También tuvimos un señor cebiche cocinado (pescado cociando en limón, tradicional comida Peruana y Ecuatoriana) por Paola, Peruana de pura cepa, con pollo con arroz, un estrogonoff cocinado por mi, también una ropa viaje orgulloso de decir que era comida que me enseñó la vieja, pizzas con mussarella y albahaca made in Caíto, Pollo a la mostaza con ensalada de aguacate, cebolla, repollo y manzana y muchas cosas más. A nosotros nos gusta mucho poder mostrar algunos platos típicos nuestros, es como compartir un poquito las raíces de uno, así como saborear comidas de otros con gustos nuevos.




Feijoada completa



Las playas que son parte esencial de Río y su cultura, Copacabana es muy popular y se puede ver desde el de billetera gorda hasta el más desposeído. El agua es celestial en su color y la playa de Copacabana es larga y llena de canchas de fútbol, fut-voley o voley, y beach-tennis, hemos jugado a cada deporte que nos han presentado adelante. Con Fernando que es argentino y fanático del deporte nos metemos en cuanta cancha encontramos, la de beach tennis es la que más frecuentamos, el dueño de la cancha es el hermano gemelo de Carlos "el pibe" Valderrama y si no fuma maconha no rinde en el campo de juego, este personaje se llama Hercules y ha sido nuestro profesor en este deporte, hasta hizo jugar a Caíto.


Haciendo deporte de sunga (para los que la pedían, me la compré)

Palmera y Ciclistas en Copacabana


También Ipanema es sumamente bonita sobre todo para el atardecer, hemos asistido a algunos donde algún dios tenía la brocha dispuesta y la mente inspirada. Hay un poco más de narices respingadas lo que algún día nos gusta y otros no tanto. Estas dos playas grandes de Río tienen un morro en el medio que se llama Arpoador, es lo más parecido al Molino de Pérez (con una mano en el corazón, saludos para los molineros) que he encontrado, ya que se juntan muchas movidas artísticas interesantes y personas a ver el atardecer con cerveza, guaraná o canuto de por medio.



Atardeceres de Ipanema
Ipanema y el Arpoador de fondo




En cuanto a nado vengo bien, nadando bastante por ambas playas, nado casi todos los días, salvo cuando tuve un pequeño contratiempo que fue que salía de pegar un nado y el agua estaba un poco revoltosa y casi llegando a la orilla veo que por detrás se viene un tsunami de aquellos, én el instante que me agarra me hace dar dos 360 y me deja como gaucho en la pulpería, en ese instante me doy cuenta que perdí los lentes y ya fue demasiado tarde, intenté buscarlos pero nada. Caíto también la sufrió un poco las olas enormes, yo le dije que barrenarlas era divertido, entonces en una la agarré de cotelete y la tiré para que agarrara la ola, la ola rompió y Caíto no aparecía, se retira la ola y la veo sentada en la arena sin la parte de arriba del bikini muriéndose de la risa. Para los amigos surfistas (Fede, Bicho, Samoa, Andy, Javi) tienen para divertirse en estas playas y cuando quieran los espero, para vos Pelado y Gordo con el Morey, mejor todavía.

Queridos hasta aquí va esta entrega, en la próximas les contaré sobre que hemos vivido en las noches, luego sobre la música, luego sobre la cultura popular.

Valeu irmaõs









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miércoles, 28 de enero de 2009

Sensaciones de Río de Janeiro (aprete aquí)


Río de Janeiro es un continuo constraste de colores, caras, lujo y miseria. Su belleza y misterio no puede ser igualada a niguna ciudad que haya conocido antes, se bien es cierto la cuota de carinio que le tengo a Río es en parte por el continúo fluir cultural, musical y de una energía vital muy fuerte que tiene esta ciudad.




Sin embargo el exaltarla y admirarla hace que muchas veces debamos dejar de lado la cantidad de gente que duerme en la calle, ya muertos en vida, huesos sin carne, personas que entre el hambre, la soledad y ser parias sociales han dejado su mente en un estado totalmente disfuncional, imposible de volver adaptarlo a esta sociedad.


Aun así y haciendo al ojo mezquino y egoísta, encuentro una ciudad hemosísima, de cerros que salen desde el océano con una vegetación increíble, donde las playas pueden tener el celeste del cielo. Una ciudad donde más de la mitad es floresta, con monos que te vigilan desde las copas de los árboles y caminos que desembocan en las vistas más increíbles.






Los grandes artistas que ha tenido la ciudad han jugado su papel, en tornarla hermosa desde Vinicus, Toquinho, Chico Buarque, Carlos Drummond de Andrade, Caetano, Joao Gilberto, Cazuza, etc que conozco, y etc que ansío conocer. Muchísimos de estos son los que no nacieron acá, pero si se embelezaron y produjeron grandes obras en esta ciudad, no solo la música, poesía, pintura y circuitos tradicionales artísticos son disfrutables, también los artistas under son muy talentosos y revisten las más feas paredes, de dibujos e íconos de la cultura pop con una notable calidad y una envidiable creatividad.






Una ciudad que no podría ser igual de hermosa sin sus fabelas que dotan de luces un pedazo de espacio que parecería aéreo por encima de los grandes edificios, así como las zonas de espesura vegetal casi inexplorados. No se puede explicar la caída del sol en Ipanema, cuando la noche comienza a pintarse a sí misma, así como no existen palabras para describir lo que es estar en Morro da Urca o en el Corcovado, mirando la Laguna por un lado con sus zonas residenciales, el bravo océano por otro y la bahía de Guanabara, así los morros desafiando las estructuras humanas, y las fabelas en los espacios más hermosos de la ciudad y más inalcanzables.




Para el que está en Río por la tarde es casi una cita ineludible tomar un açaí (fruta del amazonas que preparan helada al cual soy totalmente adicto), o un jugo de fruta de maracujá, acerola, manga, abacaxi (ananá), jabuticaba, fruto del conde, etc y más etc. Para los fruteros como Caíto y yo los bares de jugos nos tienen a bolsillo seco, ya lo sabrán quienes hayan estado en zonas tropicales supongo. Todavía no entiendo por que nadie puso uno en Montevideo, aquí están cada dos cuadras. Por la noche se hace muy placentero tomar una cervecita en algún barcito casi derruído donde con la música uno se enamora hasta del aire que respira.






Las personas son una especie única en el mundo, alegres, chistosas, pícaras, gritonas, deportistas, carismáticas, bolicheras (de bar), musiqueras, verseras. Ya tenemos historias para unos artículos más, esta es solo la panorámica. Primera de varias.




Abrazo Carioca
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