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jueves, 22 de setiembre de 2011

Espiral

Vuelvo a pisar este territorio virtual luego de dejarlo suelto en el ciberespacio sideral. Esta es un instancia de empezar a plasmar todas las líricas o ideas que van surgiendo. Es un tiempo muy prolífico a nivel de escritura, intentando generar un impulso que trascienda la cotidianeidad que me achata a veces. 

Este año ha sido un remolino marino, han surgido cambios trascendentes en mi vida, quiero creer que estoy en el camino de la iluminación, aunque pase por territorios sombríos. La idea es vivir los claroscuros con honestidad para conmigo mismo primero, que es la forma de ser honesto con el mundo. Aunque me duela la destrucción, a veces es el camino que abre paso a la construcción. Espero que podamos nacer nuevamente en cada luna nueva, para alcanzar nuestra plenitud de luna llena, espero que estemos cerca siempre sin miedo, desde el coraje  necesario para ser libre. 

Esta imagen fue de una tarde invernal de algún año, frente al mar montevideano.



Tengo suerte de aun verte
al circular el tiempo
no tiemblan los círculos
solo fluyen en paz

como hombre no tengo doble
tengo doblez reverso y mi piel
hoy desperté en una torre
donde el sol trajo su espíritu blanco

como hombre fui roble cobre corte
llenando de palabras un mundo ahogado en palabras
ciudades sin silencio, donde la amistad y el amor
nos salvan de la maquinaria gris de la ambición inconsciente

que se siente estar al borde del abismo siempre
forzando equilibrio viviendo siempre en tensión
cargando libros de memoria sin emoción

Porque no caer?



   si todo es circular                 abajo y arriba
gravedad                   y                       perspectiva
   en la misma                                vida

      pasado y futuro somos nosotros
      no existe otro
      como hombre como hombre
      asimilo lo perdido
      cago lo no mío

vuelvo a ser río
corre
vivo
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martes, 1 de febrero de 2011

Habitantes de mi mundo, mi breve vida poética.

No recuerdo cuando comencé a  escribir estas poesías solo recuerdo que pasaron aquellas primeras épocas del Navegante de Mundo Giratorio, primer libro que tímidamente entregué a algunos amigos, diseñado en formato word, con una tapa de goma eva que Caíto mi editora, productora, manager, me había diseñado.

Este primer libro era una explosión de sentimientos arrojados contra un papel, una suerte de autoterapia de un pibe que buscaba tranquilidad y luz. Eran poemas que había escrito desde los 17 a los 22 años. El amor en la adolescencia no me había tratado muy bien, llegando en ocasiones a dejarme ciego de ira, resignado, desconfiado del mundo. De esta primera época es este poema.

Rabia que fue mía


“Heart and Soul, one will burn”

Heart and Soul, Ian Curtis


La gente como vos

no merece nada

si te desangrás

a puñaladas

literalmente

no importa

la gente como vos

enseña realidad

con cursos

de supervivencia

por eso

y por todos

los dolores causados

gracias

tal vez quieras

una lágrima

el día de tu muerte

o si quiebra tu alma

yo ya las lloré

solo

solo

a todos nos toca

por eso

cuando te toque

la mierda que te toque

yo voy a estar lejos



Llegó un momento que me encotraba lejos ya de ese rencor y de la estética de estos poemas por lo que los desprendí, no quise volver a saber de ellos por mucho tiempo. No me interesaba acercarme desde este punto a un otro. En esa época posterior a esas difíciles historias de amor, logré renacer a partir de viajar, de conocer el abrazo anónimo, el viaje al Foro Social Mundial me marcó un camino, otra libertad de sentimiento, una libertad de encuentro. En dicho foro participé de una marcha de gente desnuda, conocí a pensadores y filósofos, activistas de movimientos de todo tipo, bailé todo ritmo que llegara a mis oídos, participé en una y mil ruedas musicales, donde se compartía desde bebidas espirituosas a pipas de la paz. La canna también fue parte de esa apertura y desestructura, permitió buscar caminos inexplorados y salir de los caminos tradicionales de mi propio pensamiento.

Para el siguiente foro social mundial que fue en el 2005 ya tenía un antecedente vital. En esta oportunidad me enamoré de una brasileña llamada Anelise un nombre bastante común por aquellos pagos, con la que estuve 9 meses de novio más o menos. Me iba a dedo a visitarla, ella era de un pueblo de agricultores llamado Maquiné. Sus padres tenían chacra, en esos días cortaba caña de azúcar y recogía frutas. Conocí mil frutas, como la Jabuticaba, la Maracuyá, la Acerola, la Jaca, etc. Un Brasil interior que me movió cosas dentro. Interioricé músicas, descubrí que la gente ama y celebra la amistad en todos lados. Descubrí a Raul Seixas al que idolatro hasta el día de hoy, a Cassia Eller a Rita Lee y Os Mutantes, a Bezerra da Silva, a Gabriel O Pensador entre muchos impactos. Descubrí un mundo nuevo a pasos de mi casa.

Es que a veces

no solo quiero saber de vos

quiero transcurrir contigo

para ver el mágico momento

en que tu ojos

que son dos mundos

dos lunas

dos océanos

silenciosamente cerrados

silenciosamente abren


Siempre sentí a su vez que quería vivir con alguien que se entregara al amor, como un salto al vacío, que estuviera dispuesto a jugarse de verdad por vivir en sintonía. En este tiempo donde se habla del amor, pero cuesta tanto mirarse a los ojos, abrazarse, transmitir esa energía que nos da plenitud.

yo prefiero la demencia

amar hasta los huesos

si tengo que elegir perfil

quiero tu pasión irracional

que celes de tu sombra

que me mates si te engaño

que no sepas respirar sin mí

que tus uñas marquen mi pecho

es tan difícil de entender

hay que vivir sin miedos

nada es eterno

la vida no da revancha

yo pienso el futuro

pero vivo el presente

sino llorando al atardecer

algún día preguntaré

donde está el tiempo perdido


Allí como al descuido, en un momento de transición apareció la amistad de Caíto, inmediatamente me deslumbré con la luz de ella, pero no en un plano amoroso, sino simplemente de disfrutar de su compañía, todo eso fue llegando a la historia más grande de amor a la que había podido aspirar, un ser que se entrega de cuerpo y alma, sin miedo a morir en el intento.

Con ella hicimos muchos viajes a dedo, recorriendo gran parte de sudamérica a dedo, por los caminos que nos llevaban los camioneros. En cada uno de estos viajes aprendí como en una vida.

Estos poemas los quiero compartir porque para eso fueron escritos, para encontrarnos con quién marque nuestro destino como seres. Lo siento como un cimiento más para la construcción de una carrera artística, humana y espiritual.





Poesía para la Supervivencia
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martes, 16 de noviembre de 2010

Presentación del libro Poesía para la Supervivencia, con Preludio del Rodri Ormaechea

No resulta simple una descripción del autor que capte en pocas palabras la esencia peculiar, la forma única de vivir y escribir de este personaje llamado Germán “Pebete” Ormaechea.

Nacido en abril del 83´ en las duraznenses riberas del Yi, recibió de pequeño su apodo por su parecido físico al emparedado animador de fiestas infantiles. Deportista incansable probó el karate, la ingratitud del puesto de arquero de baby fútbol y deleitó con su amor por el básquetbol.

Celebrador de la amistad y la familia, su facilidad para reírse de sí mismo y cultivar vínculos lo ha hecho un personaje único, entrañable. Ambidiestro para risa y lágrima como comunicación manifestó desde siempre avidez por aprender de todo y todos.

Esa curiosidad lo impulsó a dar una vuelta por la vida, convencido que el mundo está lleno de amigos por conocer, de anécdotas a coleccionar. En estos periplos asoman versos con los cuales hoy nos encontramos.
Su estilo propio de escribir es simplemente el reflejo de una forma única de existir el autor nos regala su poesía para la supervivencia. Ésta incluye recetas de mundos nuevos, condimentando historias de conocernos, viajando en el asiento del acompañante por su universo.

Nos invita a compartir su forma de seguir coleccionando nuevos viejos amigos, compartiendo sueños y desvelos, contando de donde viene, construyendo con nosotros hacia dónde va.

Rodrigo Ormaechea


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lunes, 10 de mayo de 2010

Symms como un huracán, sobre Bukowski y sobre vos.

Pensaba escribir un artículo, y me topé con este texto en el blog del Biskui, me pareció al pedo escribir, Les dejo a Symms en parte del prólogo que Symns escribió para el libro "100 poemas de Charles Bukowski".


Es de buitre o de chacal escribir sobre literatura, sobre lo que otros escriben o sobre la vida de los escritores. No escribas nada si no te arrastró la vida con su peso muerto, si no tienes cicatrices del tiempo que te fueron dejando todos esos días vagabundeados sin ton ni son por los pabellones del gran shopping que es el mundo o si de casualidad o por que estabas distraído no fuiste testigo de cuando a otros los arrasaban, los labraban con todos esos aparatos del demonio que la tecnología cría y seguirá criando hasta completar los objetivos del siniestro plan que algún día sabré exactamente quién diseño.


Hay una excepción, claro. Puedes escribir sobre esos escritores cuyas vidas y sus historias y sus mitologías te hayan modificado la carretera por donde caminan tus senderos. No te propusiste contar las 2000 pelotudeces que le pasaron al tipo en su historia tal como te pasan a ti y a cualquier hijo de cualquier rutinario coño. Nada de eso. Estás inevitablemente reencarnado por ese tipo y por sus personajes, que se parecen a ti hasta en la manera de lavarse los calzoncillos. El tipo te inoculó su veneno y ahora eres él. Además de ocupar este incómodo metro cuadrado en el espacio, este metro cuadrado de masa física, desplazamientos y de gestos, ese espacio que dado en denominar "YO" y que otros llaman "Enrique", porque "YO" les pasó el dato, además soy todos esos héroes inventados por mis amigos desconocidos: no me cansó de ver los films de Martin Scorsese que cuentan la historia que yo hubiera contado y soy Joe Pesci pateando la cabeza de quién me faltó el respeto en "Buenos Muchachos", estoy gatillando mis pistolas en "Taxi Driver" sobre los proxenetas porq ué fracasé en mi intento de matar al presidente Menem, soy el boxeador rebelde y traicionado de "El Toro Salvaje", el burguesito perdido en el desopilante laberinto de "After Hours" el psicópata que corrompe para siempre a la nena metiéndole en la boca en "Cabo de Miedo", y también soy cualquiera de los muchachitos aprendices del delito en"Calles Asesinas". Soy el río primaverante que fluye torrentoso por las páginas de "Primavera Negra" de Henry Miller, quizá la obra poética más contundente de todo el siglo, ese río que entró a mi vida a los 16 años inundando mis prejuicios, aliviando mis sufrimientos, proponiéndome nuevas aventuras y viejas humillaciones.


Y también soy, lamentablemente William Burroughs, que se introdujo como una jeringa en mi mente inyectando la sutil paranoia de los fantasmas alienígenas que nos habitan, esa búsqueda imposible del proyector de imágenes que estructuran esta pesadilla convivencial del mercado común familiar societario. No tengo una verga que ver con maricones psicoanalizados como Woddy Allen. Porque soy ese borracho, ese tipo que parece un mono, que se emborracha todos los días y de vez en cuando se coje una nena.

SOY BUKOWSKI. Desde los 20 años que leí todas sus obras, y sin embargo nunca lo leí. No sé si sabés a qué me refiero, con leer sin leer, como tragar sin masticar. Fue debido a una maléfica casualidad, en una noche de caravana acorralado por Vera Land, que lo leí. Leer a Burroughs:
sumergirse en un remolino hambriento que te arrastra hacia los abismos de la locura. Leerlo, ponerse a trabajar con sus propuestas. Fue hace apenas cuatro años. También fue apenas hace siete años que leí por primera vez a Bukowski: "Cartero". El periodista Claudio Kleiman fue el primero que me lo mencionó: "¿Tío, leiste a Bukowski?" - "¡Pero claro! - le respondí, con la misma pasión con que a veces respondo cuando me preguntan si vi "Batman" o "La Nave Va", films que jamás vería. Pero fue otro periodista quien prácticamente me obligó a leerlo. Carlos Polimeni, en un memorable viaje de cobertura periodística al festival de rock de La Falda, me pidió que hiciera un monólogo en el pasillo del ómnibus: "Che, Bukowski... hacéte un monólogo". Fue una pesadilla. a partir de ese momento, amigos y desconocidos, lectores y parientes me llamaban, "Chinaski" o "Bukowski".


No era muy afecto a leer. Hay pocos libros para leer. Me refiero a los pocos libros que contienen las instrucciones que dejaron escritas algunos pilotos expertos, para navegar en este miserable planeta. Pero si algún día alguien empieza a llamarte Dostoievski, vas a tener que leerlo, solo para verificar si es porque eres epiléptico o un buen narrador. Después de "Cartero", siguió todo el resto: "Mujeres", "Eyaculaciones...", "Música de Cañerías", "Hollywood", "Factotum", "La Senda del Perdedor". Y también algunas pocas poesías que se publicaron en Buenos Aires, que alcanzaron para intuir la dimensión del gran poeta.


Bukowski es como el Corto Maltés, o las actuaciones de Robert De Niro o Michael Rourke: todo lo que lees es lo mismo, huele al mismo sudor, te deja el sabor amargo de un antiguo chiste contado para distraer a la muerte, te envicia Bukowski porque las palabras tienen su aliento y podés sentir la saliva que escupen, y sus historias de bares y pensiones son las mismas que tu vives en los mismos bares y las mismas pensiones. Todavía me dan ganas de cortarles la cara a ésos que consideran a Bukowski un escritor menor. "Es fácil escribir así", "No agrega nada", Mierda, prueba, cornudo, prueba. Es casi imposible escribir tal cual, tal cual el mundo se chorrea sobre tu percepción. Sin inventos, sin hiperbaton, sin grandes espectáculos ni resplandores gramaticales. Nunca los hay en la vida. Esas tremendas cosas sin importancia, esas son tu vida.
Bukowski escribe para los que habitamos en el sotano oscuro de ese edificio abandonado que es este tiempo. Para nosotros, que no tenemos un pedo de ganas de que nos lo cuente Joyce, con sus 2600000 detalles, para nosotros, que se nos ha roto la silla en donde estábamos sentados frente a las puertas de la eternidad, esperando jugarnos el tiempo y lo perdimos, ya no nos queda tiempo para apostar en entretenimientos literarios, no queremos que nos distraigan mientras miramos y estudiamos este siglo de aburrimiento que han empezado a proyectar en las pantallas de todo el mundo, no nos distraigan con chorradas y pájerías literarias. Leemos a Bukowski que nos lo cuenta en el tiempo en que tardás en echarte un mal polvo y volvemos a mirar sobre la ligustrina podada del mundo, mirándolo todo, sintiendo nada. Sentado sobre una insegura incomodidad que es este lugar, este sitio que probablemente ya no exista más en el diseño del plan. Pero no es tan jodido. Nada duele demasiado, ni te acongoja casi todo lo que ves y casi todo lo que pasa te importa tres pitos.

¿Y ENTONCES PORQUÉ ESCRIBES? Por que no queda otra. Hay que tener un insano prejuicio para creer que la literatura es importante, que la poesía es trascendente, que un artista es algo que no salió por el mismo ojete donde salieron las albondigas y los tornillos. Escribir es pura mierda. Y encima todo escritor sabe que te tiene que ir muy mal en la vida para poder escribir más o menos bien. Cuanto más mal, mejor lo harás. Y eso es el escritor. Un puñetero desgraciado que le reza a sus entrañas para que hagan fracasar a la bestia, para que cojamos mal, para que no tengamos dinero, para que los pulmones se acostumbren a respirar con dolor (éso que los maricones llaman angustia). Te adiccionás a la desgracia, te acostumbrás al rito de sentarte frente a este animal viscoso y repugnante que estoy tecleando ahora mismo y esperar pacientemente que las palabras se hablen entre ellas, que se olviden que las estás escuchando o que te olvides tu de escucharlas, que los dioses o el vago de la esquina de la nada duerman tu conciencia y todo sea escrito como si fueras una mina cojida mientras duerme. Y después acostumbrarte a todos los días o noches en donde los vagos de los dioses están estreñidos y ni siquiera sale olor del culo de tu creatividad.


¿Nunca caminaste por LA SENDA DEL PERDEDOR? Esa senda por la que se trasladan, caminando o arrastrándose, ansioso como niños o desencantados como ancianos, todos los seres que perdieron el rumbo, la cacería, la nostalgia y la alegría. Todos marcados por la misma cicatriz, el estigma de haber tocado los cables pelados que produjeron un pequeño cortocircuito en la farsa humana. Es todo un pueblo, una raza raigal atravesando los siglos de este instante arrastrados por el viento del fracaso, nacidos bajo la determinación de un calendario maldito construido por una casta de agricultores que le cantan a la muerte. Malos boxeadores, ladrones y ladronzuelos, vagos, orgullosos sin armas, ayudantes de cualquier oficio, vocacionados que vomitaron su destino, tipos que nunca aprendieron a limpiarse el culo, tipos útiles para nada porque son como dioses que no pueden hundir sus manos mentales sobre la arcilla de sensaciones del teatrillo que sueñan.


Pero a veces sucede que los perdedores consiguen triunfar. Tipos como Charles Bukowski, mal nacidos de la mala hora, un granuliento inmundo, hijo de un hijo de puta que lo revienta a palos, un vago inservible que observa la maldad del mundo mientras se endurece. Trabaja en el correo y juega a los burros. Es uno de esos a los que no les queda más que ser escritor. Pero no es un tipo sutil como Pessoa, que usaba el mundo como ventana, que le daba lo mismo mirar por el periscópio de una oficina 8 horas por día de todos los días de todas las semanas o desde la puerta entreabierta de una gran aventura, porque todo momento y todo lugar le eran óptimos para describir la miseria perceptiva de ese animal usurpado que es el hombre. No, este tipo no es un poeta sutil. Es un bruto, un bravucón como tú que prometió conquistar los sueños, un hombre que se apasiona con las damas y termina tomando café con putitas de cocaína, un peleador callejero hijo de Atila que terminó leyendo a Rimbaud en la casa de su suegro y que siguió prometiéndose COJERSE UNA NENA DE 18 A LOS 80. Prométete eso a los 50 y alegrate y festejá a los 60 si estás cojiendo de 25. Pero a los 70 es tarde, ya has triunfado, has conseguido arrastrar tu bulto de boxeador callejero molido a palos por la vida hasta las puertas del mito, ahora eres famoso o bastante conocido, te saludan por la calle los hombres de barba y las chicas se humedecen con tus páginas. Hasta pasan una película de tu vida en el Space. Y escriben artículos importantes sobre lo importante que sos para la literatura contemporánea, te hacen reportajes y uno de estos días aparecerá tu cara estropeada transladada por los rayos catódicos hasta el cerebro de los consumidores, aparecerás maquillado como un maricón para decir: "Odio a la Humanidad", mientras el locutor sonríe con ternura. 20 años de emborracharte hasta los huevos, de reventarte a piñas, de ser ladrón o zopenco, todas esas docenas de bocas que besaste y que se comieron tu leche, toda esa colección de amores frustrados, y ahora no habrá para tí el sabor de esa nena de 18 años porque tendrá olor a libro viejo, esa conchita ha aprendido a hablar y te volverá loco otra vez, oh, maldito mundo de cartón.


ASI ES HOLLYWOOD, BARFLY. Así es en todas las sucursales del mundo donde Hollywood desplagó sus sets, los mismos decorados de una pasión pintada. En Roma o en Necochea, en la casa de Fito Páez o en el palacio del Ayatollah, en la cabaña del leñador y en la pieza mugrienta del soldador de filtros mecánicos. Tu vida no vale nada, sólo hay vales que te dan para que transites por los distintos pabellones, vales para que te compres esas chorradas que tanto te gustan. Y aquí estoy yo, internado en casa, se terminaron las vacaciones en el planeta, voy a tener que escribir un buen libro porque toda la gilada de losperiodistas lo está haciendo, voy a tener que demostrar que soy mejor que ellos. Corrijo: que sé escribir, simplemente.


Mientras estoy friendo unos huevos, pensando como cerrar este prólogo o como se llame, por la radio pasan un tema de Rod Stewart que quiebra la armonía de esta mortaja. Dice: "cuando estés lejos de tu casa, y nadie te ame ni te conozca, te deseo mucha suerte y que la luz te ilumine, y cuando te pierdas en los caminos y ya no puedas volver iré tras de ti para recordarte que eres joven, que siempre, siempre serás joven. Y aunque no te encuentres por esos caminos, te recordaré y estaré contigo, ganes o pierdas, alcances o no alcances tu meta, estaré contigo y te recordaré que siempre, siempre serás joven". No deja de sorprenderme comprobar que aún estoy vivo, sepultado bajo esta capa de soledad que exhalan la mayoría de los seres que conozco.


Es raro conmoverse. Fue un recuerdo electrocutante de aquella vitalidad despierta y desamparada de los 16 o 17 años, ese amor que estaba bajo mi ropa, el recuerdo fulminante atravesó la coraza de anestesia dentro de la cual me voy congelando a medida que me aproximo al océano de la eternidad. Soy un buen emparedado de nervios pelados y cemento armado. Lo experimento ese congelamiento. Lo veo. Esa mezcla de fluido geométrico de naturaleza óptica que veo cuando me friego los párpados con los ojos cerrados. ¿Ese plasma de melaza existe debido a la permanente invasión visual edilicia y catódica o por las propias características del fotómetro instalado en el cráneo de un mono estúpido y curioso hace miles de años? ¿Y esta anestesia, es uno de los síntomas del obturamiento del aparato perceptivo que se va desgastando a medida que la geometría gramatical lo va moldeando? ¿Los poros perceptivos del miedo, del peligro, del amor se ensucian y por tanto el amor y el peligro y el miedo dejan de acecharnos en las puertas de nuestras vesículas receptoras o ese embotamiento que se incorpora poco después de la adolescencia a nuestra conducta es una enfermedad generada por las excreciones del reptil dorsal que duerme en tu espalda? ¿A ti te importan un carajo estas preguntas?
A mí no. Yo me pongo a llorar como un viejo niño tonto cuando pienso cosas como esas.


Mientras como mi huevo frito y al mismo fumo mi cigarro y comprendo porque me dicen Bukowski: no porque escriba bien, sino porque estoy con mi copa en la mano, siempre, llueva o truene, me la estés chupando o me quieras pelear, en el escenario o en el bosque. Lo que me queda con vida levanta la copa, como un ser enterrado vivo que perfora el ataúd para respirar. Y todos lo bebedores, apuéstalo, están vivos en parte. Sed del alma, llanto o risa del alma, todas mis emociones son grandes alientos, grandes inspiraciones de aire que realizo para después seguir aguantando la respiración bajo la mortaja de la vida social. Apago el pucho sobre el huevo y te cuento la fantasía que bailaba en los pasadizos de mi mente mientras la canción de Rod Stewart me bañaba de sol y eternidad.


Estoy un día muy borracho y están a punto de reportearme en un programa de tv o de radio o dando una conferencia en un bar, prefiero que sea la TV, porque soy tan exhibicionista como Bukowski y tal como le paso a él, estaría ahí entre el panel de reporteados o lo que mierda se trate, muy borracho y el locutor diría: "Aquí también se encuentra con nosotros el Licenciado Vidal..." y yo no entendería nada, o sí entendería pero para el culo, escucharía otra voz, una voz más remota como si hubiera dicho, "Con ustedes, un psiquiatra de Rodez...", me acordaría de ese psiquiatra que destruyó la vida de un gran amigo, no sé qué pesadilla tendría cuando todos me vieran levantarme con la botella de ginebra en una mano y la navaja en la otra. Buscaría la cara del licenciado Vidal y capaz que vería el rostro del putañero tipo del noticiero, o el curita del Proyecto Andrés, o el comisario Mendizábal, y le partiría la botella de ginebra en la cara al licenciado y una escupida de sangre saltaría hacia las cámaras. Un poco de refrescante sangre que corra por los rayos catódicos de este perverso complot y te moje los ojos.


Tu lo sabés como yo. La sangre es la única poesía que fluye como un río y por donde alguna vez nos escaparemos de noche, navegando alborozados, hasta perdernos para siempre.
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martes, 6 de abril de 2010

Vinicius de Moraes, el arte del encuentro

Llueve torrencial sobre las calles de Copacabana, son as aguas de março fechando o verao cantaría Tom Jobim. Vinicius seguramente lo vería en algún boteco bebiendo un scotch y riendo a carcajadas mientras otros aprovechan para dormir. Caminar por Río de Janeiro, es entrar en el latente corazón de Vinicius, en su ciudad maravillosa, en su identidad carioca profundamente amante de la vida y la muerte, las mujeres y los amigos, dotado de una emoción extrema que se ve en su obra y vida. Para eso fuimos hechos, para recordar y para ser recordados, para llorar y hacer llorar... Pues para eso fuimos hechos/ para esperar en el milagro/ para participar en la poesía/para ver la cara de la muerte.

O poetinha como lo conocían sus amigos, fue antes que nada un apasionado, un hombre que vivió la vida entregándose completamente, dice Drummond de Andrade: Vinicius es el único poeta que osó vivir sobre el signo de la pasión, de la poesía en su estado natural.



 
Nacido el 19 de octubre de 1913, Hijo de Clodoaldo Pereira da Silva Moraes poeta y violinista, y Lydia Cruz pianista de familia rica y aristocrática. Nace en una familia de artistas, donde era común que en las fiestas familiares se tocara largo y tendido, marchinhas, choros, fados.

Desde pequeño era inquieto y creador, mostraba dotes para la poesía y la música. En el secundario comenzó a cantar en el coro y a escribir piezas de teatro, con el tiempo formó un grupo de música y se presentaba en fiestas de amigos, donde enamoraba a cuanta mujer bonita había a su alcance.

En sus primeras producciones poéticas se veía la fuerte influencia de su educación cristiana recibida desde niño, su literatura era de carácter místico y religioso. El propio Vinicius dice al respecto de su primer libro Forma y Exegesis que era un título terriblemente pedante. Con este libro ganaría el premio nacional de literatura Felipe d´Oliveira compitiendo con Jorge Amado y su libro Mar Muerto.

Aunque su poesía trataba tópicos trascendentales, el frecuentaba los bares más bajos de la ciudad, los sambas de las fabelas, las putas de Lapa, Dalias cortadas al pie/ corolas descoloridas/ enclausuradas sin fe/ ah jóvenes putas de las tardes/ que aconteció con ustedes/...Pobres trágicas mujeres/ multidimensionales/ punto muerto de choferes/ pasadizo de navales.

Tiempo después ganaría una beca para estudiar en Oxford literatura inglesa, aquí trabajaría en la BBC y escribiría varios libros, transformándose en un poeta de lo cotidiano como él se denominaría.

Cuando volvió de Inglaterra se casa con Beatriz Azevedo de Mello, la que sería uno de sus grandes amores de la vida. Cuando poetinha amaba era infinito, ardiente, creador, no tenía límites: Amor, que no sea inmortal, puesto que es llama, pero que sea infinito mientras dure. Algunas décadas después Vinicius reconoce que le gustaría volver a tocar su puerta y decirle que la ama, aunque tiene miedo de que le cierre la puerta en la cara.

Para ilustrar esa fuerza vital, María Bethania dice: Cuando Vinicius estaba triste todo se cargaba de un aura gris, cuando el estaba feliz el mundo reía con él. Será esa energía de goce la que nos hace mover lentamente la cabeza y sonreir, esa colorida mistura de palabras que se hacen música, acordes que saben volar suave por nuestro interior.

Con Beatriz tiene sus dos primeros hijos, y con estos las responsabilidades económicas, por lo que consigue entrar como diplomático en el ministerio de relaciones exteriores. Por su amor por el séptimo arte pidió ser enviado a Los Ángeles, aquí estudiaría cine con Greg Tolland y Orson Welles del que se hace profundamente amigo. Loco por el jazz viaja asiduamente a Nueva Orleans, en una época de explosión musical y fuerte discriminación racial, lo que lo afecta profundamente y lo lleva a hacer un blues para Emmet Louis, el joven negro asesinado por silbarle a una mujer blanca.

También vive en Roma y en París, y durante tres años en Montevideo, aquí escribe el Soneto a Montevideo: No te olvides de mi que develaste/ la calma a mis ojos ciegos de paz/ni te ausentes de mi cuando se gaste/ ese cariño en que te desvaneces...

Vinicius también incursiono en el teatro, cuando vió un paralelismo entre el mito griego de Orfeo,y una historia de amor entre un sambista negro de la favela y su amada blanca de la aristocracia carioca. En el Orfeo de la Concepción se ve el cruce entre la cultura erudita de tradición clásica y el conocimiento folclórico del poeta. En la adaptación para cine gana un Oscar y una Palma de Oro. Para la música de este filme se juntaría con su amigo Tom Jobim con el que hacían canciones como tomaban copas. Nunca vi una amistad nacer en una lechería, el whisky es el mejor amigo del hombre, es el perro embotellado. De este imparable dúo saldría la que sería considerada por muchos historiadores como la primera Bossa, Chega de Saudade, también a este dueto perteneces A Felicidade, Cançao de amor demais, Garota de Ipanema, entre otros. Porque este padre de la Bossa fusionó su poesía dulce e implacable con la tradición musical popular que tanto amaba. Escribe su íntimo amigo Ruben Braga: La Bossanova es un nuevo ritmo con una nueva inteligencia, el secreto de los jóvenes de Brasil, una reunión de palabras en las que era necesario volver a creer, que el amor duele pero existe, que es mejor creer que ser escéptico y que la esperanza es un bien gratuito.

Más adelante creó junto a Baden Powell los afrosambas, donde mezclaba los ritmos africanos descendientes del candomblé, al que se había acercado cuando vivió en Bahía, con la herencia del samba y el jazz.

Luego Junto a Toquinho, al que hizo famoso, harían los grandes encuentros musicales, como los recordados de la Fusa en Punta del Este del que se recogen increíbles grabaciones. Es que era en el escenario como en el living de su casa, se sentaba con un escocés a charlar y a reírse con sus amigos a cantar con el público, a celebrar que la vida es el arte del encuentro como reza en su Samba de la bendición.

Es imposible disociar su obra y su vida, ya que esta es una obra de arte, amigo entrañable de cada uno de sus amigos, persona generosa al extremo y desprendida de lo material, ya que nunca tenía plata, porque firmaba contratos impensables, porque en sus manos todo era pasajero, porque para poetinha el mejor dinero gastado era para estar junto a sus amigos, Que más necesita un hombre que un buen amigo que guste de la amistad? Un amigo parco sencillo, de esos que no se precisa hablar, basta la mirada. Un amigo que de valor a la amistad, un amigo para la paz y la guerra, un amigo de casa y de bar. Su casa siempre era sede de grandes fiestas, dice Caetano que poetinha inventó la casa abierta, y luego todos comenzaron a abrir sus casas, siempre había ahí un refugio para la creación, allí se encontraban los mayores exponentes de la música brasilera.

Vinicius de Moraes, está presente porque como bien dice los amigos no se hacen, se reconocen, siempre será un amigo al que no conocí, hoy brindo por él, porque su espíritu me acompaña.





Fuentes de referencia:
Documental Vinicius: dir. Miguel Faría Jr. (vale la pena)
Libro Para vivir un gran amor, Vinicius de Moraes, ed. La Flor,1968, Buenos Aires
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sábado, 31 de octubre de 2009

Odas de origen


Oda durazno


Pal Negro González Evangelisti


En el asiento de atrás... Tengo 8. cinco de esta mano y tres de esta, miráa ma los tanques... la llama del zoológico levantaba la cabeza. Luego está esa P, que bajo juramento el Rodri confabulara a dos mujeres, que era la P del Pocho Ormaechea, que perdiera la bandera de los treinta y tres jugando al Mus en el Wanderers con el Sapo Pikinela y el Carozo Robano. Voy re conociendo una imagen tras otra pero no es hasta que voy entrando por Oribe y llega a mi nariz el olor de siempre de Durazno, el cual me sería imposible transmitir su familiaridad, me fusiono, sale el sol en mi interior...

Recordando encuentros y presagiando como redoblante de orquesta el próximo abrazo, miro como un niño cada pequeño cambio, sin acordarme de la herencia del sentimiento triste del pasaje del tiempo, a donde llevará esa idea?

Confabulamos y mitificamos, historias gloriosas del bar 19, comidas en el camping, festivales, bailes en la criolla con vuelta caminando a sol saliente por la Churchill. Me cuentan frente a un fueguito, acompañado de algún chori de mezcla picantón, que el Flaco se hizo amigo de Robert Pires, y lo hizo hincha de Esportivo Yi, la foto lo comprueba.

A los tapes, la declaro tierra madre de de mis sentimientos de conexión con la tierra, de mis relaciones con los perros, gatos, caballos, gallinas. No podría sin vos haber amado ni al folklore, ni el arte de vida rural, ni orgulloso los inviernos con el Poncho del Tata Ernesto. Creo que también puedo regalarte mi recuerdo del aroma fuerte de los eucaliptus y de la tararira gigante que pescó lucía con aparejo en el arroyo. De Maestre de campo llevo un cordero que hizo Martín en el galpón, el pánico que sentí yo gurí de ciudad cuando vi mi primera víbora, de los dulce leches que se cortaban fruto del sabotaje. De San Borja alabo al perro que se quebró jugando al fútbol.

Señor Río Yi,

Le escribo estas líneas para agradecerle, permitirnos tirarnos de la rama de sus gigantes árboles, sin lastimarnos, por pasar suave por la represa haciéndola un tobogán, por ser calmo. Si bien es cierto que ha tenido sus exabruptos ultimamente, si nos sinceramos yo no lo sufrí tanto si no tal vez le escribiría otras líneas. Le pregunto sin ánimo de entrar en intimidades si usted continúa conservando el afecto por el puente viejo, el que habla madera cuando pasan los autos. Se el breve malestar que le causó su llegada, también al respetuoso compañerismo que han mantenido en estos años. Saluda afectuosamente, su servidor


Golpeo la mano de hierro en el zaguán de las tías, encuentro a Nélida con su linda melena rubia, siento aunque no me dice.. que hecha de menos a Mary, fue la persona que más veces vi reírse a carcajadas en mi vida, con sonrisa derramo lágrima sobre esta hoja.

Durazno no concluyo, dejo abierto para que vos gente, lugares, historias, colores, sigas tu propia poesía...

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martes, 24 de febrero de 2009

Poema dedicado en aniversario de la gran Caíto. (Aprete Aquí)


Este día de hoy y de mañana son esos días que uno extraña sobremanera, estar cerca. Hoy es el cumpleaños de Caíto, cuarto de siglo de esta linda dama que me ha acompañado en mil aventuras. También cumplimos 3 años ma­ñana, por lo que serán días de mucha nostalgia.

Mi regalo a la distancia será un poema que alguna vez le escribí, pensando en algun viaje que yo haría y al volver la encontraría con una vida armada, sin querer ni poder pensar en mi. Ver a esa mujer que me ofreció su vida y sentirme en el dolor de ese futuro que podría haber sido y no fue, ni será.


Poema del desarraigo para el navegante solitario

Hoy me choco con esas barreras
que yo mismo construí
frente a tu casa mordí mi remera
y la llené de lágrimas
me enseñaste la sinceridad
no sabés cuanto la necesité
y cuanto la necesito hoy

caminaré por esta ciudad que no es mía
con pies cansados tan cansados
de no tenerte
Parece que no cambiarán las cosas
ni con palabras, ni con valor, ni con tragedias
es injusto pero tan justo

cocinaría cada día con la esperanza
que entre todos los aromas se colara el tuyo
Y entre el paisaje cotidiano tu sonrisa
que,..,,mierda,.,, hace tanto tiempo que no te veo

decir_______, sabés? Tengo una acolchado nuevo
te acordás cuando teníamos que dormir bien apilados
para poder taparnos y que no entrara el frío
para en un desvelo, tener la posibilidad de acariciarte
darte besos en la cima de tu espalda
para verte sonreír en un escalofrío de ternura

que grandes momentos eran pero yo no sabía
uno nunca sabe
creyendo que aprendías, me enseñaste
que todos los caminos conducen a amor
no importa como se lea

desde tu antes sin flores
yo aprendía inseguro como niño solo en calle superpoblada
te veía frágil como un secreto
y tratando de mi luchabas como perro enfurecido
mejor amiga, colchón lunar para poder caer

espero
sin expectativas
sin ilusiones
sin cronómetro
solo espero






Carolina, canción escrita por Chico Buarque y cantada por Caetano, canción que alguna vez te canté al oído.







Carolina, Caetano Veloso
Autor: Chico Buarque

Carolina
Nos seus olhos fundos
Guarda tanta dor
A dor de todo esse mundo
Eu já lhe expliquei que não vai dar
Seu pranto não vai nada mudar
Eu já convidei para dançar
É hora, já sei, de aproveitar
Lá fora, amor
Uma rosa nasceu
Todo mundo sambou
Uma estrela caiu
Eu bem que mostrei sorrindo
Pela janela, ói que lindo
Mas Carolina não viu

Carolina
Nos seus olhos tristes
Guarda tanto amor
O amor que já não existe
Eu bem que avisei, vai acabar
De tudo lhe dei para aceitar
Mil versos cantei pra lhe agradar
Agora não sei como explicar
Lá fora, amor
Uma rosa morreu
Uma festa acabou
Nosso barco partiu
Eu bem que mostrei a ela
O tempo passou na janela
Só Carolina não viu


Muy feliz cumpleaños Caíto, el más enorme abrazo que puedo darte a la distancia.

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domingo, 22 de febrero de 2009

Tocando em frente, María Bethania... (Aprete aquí)



El otro día en Petrópolis en la casa de mi amigo Johnny, desempolvando unos discos de pasta encontré esta joyita que traduje con ustedes. Para ver la letra completa, clickeen arriba.





Ando devagar porque já tive pressa
E levo esse sorriso porque já chorei demais
Hoje me sinto mais forte mais feliz, quem sabe
Eu só levo a certeza de que muito pouco eu sei
E nada sei


Conhecer as manhas e as manhãs
O sabor das massas e das maçãs
É preciso amor pra poder pulsar
É preciso paz pra poder sorrir
É preciso chuva para florir

Penso que cumprir a vida seja simplesmente
Compreender a marcha e ir tocando em frente
Como um velho boiadeiro levando a boiada
Eu vou tocando os dias pela longa estrada, eu sou
Estrada eu vou

Conhecer as manhas e as manhãs
O sabor das massas e das maçãs
É preciso amor pra poder pulsar
É preciso paz pra poder sorrir
É preciso chuva para florir

Todo mundo ama um dia, todo mundo chora
Um dia a gente chega no outro vai embora
Cada um de nós compõe a sua história
E cada ser em si carrega o dom de ser capaz
De ser feliz

Conhecer as manhas e as manhãs
O sabor das massas e das maçãs
É preciso amor pra poder pulsar
É preciso paz pra poder sorrir
É preciso chuva para florir

Ando devagar porque já tive pressa
E levo esse sorriso porque já chorei demais
Cada um de nós compõe a sua história e
Cada ser em si carrega um dom de ser capaz
De ser feliz


Ando despacio porque ya tuve prisa
Y llevo esa sonrisa porque ya lloré de más
Hoy me siento más fuerte, más feliz quién sabe?
Solo llevo la certeza de que muy poco sé
Y nada sé


Conocer las mañas y las mañanas
El sabor de las pastas y las manzanas
Es preciso amor para poder latir
Es preciso paz para poder sonreir
Es preciso lluvia para florecer

Pienso que vivir la vida sea simplemente
Comprender la marcha y caminar al frente
Como un viejo arriero llevando bueyes
Yo voy yendo los días por el largo camino
Yo soy...y por el camino voy...

Conocer las mañas y las mañanas
El sabor de las pastas y las manzanas
Es preciso amor para poder latir
Es preciso paz para poder sonreir
Es preciso lluvia para florecer

Todos el mundo ama un día, todo el mundo llora
Un día la gente llega, en otro se va
Cada uno de nosotros compone su historia
Y cada ser carga el don de ser capaz
De ser feliz

Conocer las mañas y las mañanas
El sabor de las pastas y las manzanas
Es preciso amor para poder latir
Es preciso paz para poder sonreir
Es preciso lluvia para florecer

Ando despacio porque ya tuve prisa
Y llevo esa sonrisa porque ya lloré de más Cada uno de nosotros compone su historia
Y cada ser carga el don de ser capaz
De ser feliz


Tocando em frente, Almir Sater y Renato Texeira.
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viernes, 6 de febrero de 2009

Baraka de Ron Fricke, un soplo de vida. (Aprete aquí)


Baraka significa Soplo de Vida y Bendición en lengua sufi, y que la llevaré conmigo en el viaje. Esta película que trasciende el lenguaje es una obra de poesía visual única, donde nos encontraremos o nos chocaremos, con rituales religiosos milenarios, naturaleza en su más soberbia expresión, procesos de mecanización y técnicos, en un documento profundamente realista, de una soberbia sensibilidad y de un tono onírico en algunos pasajes.


Filmado en 152 lugares diferentes, localizados en 24 países, Argentina, Australia, Brasil, Cambodia, China, Ecuador, Egipto, França, Hong-Kong, Índia, Indonesia, Irán, Israel, Itália, Japão, Kenya, Kuwait, Nepal, Polonia, Arábia Saudita, Tanzania, Tailandia, Turquia, e Estados Unidos de América Baraka es un documental para entrar en comunicación con los antiguos espíritus, con la natuleza ancestral, con la historia muda.

Una obra de arte hecha de espacio y de tiempo, que dará en algún espectador lugar a la reflexión profunda, a la mirada interna como homosapiens inserto en un complejo universo de relaciones emosociales. Un documento para sentirse interligado con aquella esencia humana que algunas veces diferenciamos en nuestro afán de discriminar cada cosa y darle un juicio de valor.



André Silva del blog cineclub FDUP dice:

"No le aconsejo ver este film a personas confiantes es su ego, seguras por su egoísmo étnico centralizado, ni con configuraciones pré-definidas de vida humana o comportamientos sociales ya que nos es proporcionada una verdadera experiencia sensitiva y espiritual que lleva al telespectador a ver el mundo de un modo totalmente diferente y de uma forma mas condescendiente para con el otro"

Esta película no contiene diálogos, pues si bien muestra la diversidad humana, sus distintas religiones y costumbres, busca trascender el lenguaje que si bien en nuestra puerta al pensamiento, es también quién muchas veces nos aleja poniendo una barrera que alguien puede creen infranqueable, pero que este film se encarga de derribar en base a una comunicación musical y sonora que casi se podría tildar de universal. Encontraremos realidades que no soñamos que existieran, comportamientos que casi parecieran irreales o atemporales.

Según el director Ron Fricke:
"Baraka es un viaje de redescubrimiento de la propia vida, ahondando en la naturaleza, en la historia, en el espíritu humano, en fin, en el reino del infinito"


Dejaré un video de youtube para que vean de que viene, pero deberían buscarla en los video pro que tengan a mano.


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miércoles, 28 de enero de 2009

Carta de Vinicius a Ruben Braga (aprete aquí)

Resumen

Creo que esta carta de Vinicius muestra algo de la esencia de Río y contiene a su vez un afecto y un amor hacia su amigo muy fuerte, la traduje para ustedes.


A Ruben Braga


A mi amigo Ruben Braga
Digan que voy, que vamos bien, solo no tengo coraje de escribir
Pero díganle. Díganle que es navidad, que los destinos
Están pegando, y vamos al galope, el niño va a nacer
Entre las lágrimas del tiempo. Díganle que los tiempos están duros
Falta agua, falta carne, falta a veces el aire: hay una angustia



Fuera de eso se va viviendo. Díganle que es verano en Río
Y a pesar de hoy estar lloviendo, mañana seguro el cielo se abrirá de azul
Sobre las minitas de bikini. Díganle que Cachoeiro continúa en el mapa
Y hay minitas de bikini, altas y bajas, rubias y morochas
Y mismo negras, con mucha gracia. Díganle, entretanto
Que la falta de dignidad es considerable, y las perspectivas pobres
Aunque siempre hay algunas, pocas. Tenso eso, va todo bien
En el vermelinho. Díganle que la minita de la caja
Continúa impasible, aunque Caloca cree que ella está mejorando
Díganle que Ceschiatti continua toman choppes, y yo también
Maltraigo una avitaminosis B y el hígado ligeramente hinchado


Díganle que el tedio algunas veces es mortal, se respira con la más extrema
Dificultad; se golpea, y nadie responde. Sin embargo
Díganle que las mujeres continúan pasando en lo alto de sus tacos y la moda
de faldas cortas
Y de las mangas japonesas les da un interés nuevo, están muy provocativas
El diablo es de mañana, cuando se sale para el trabajo, da una tristeza,
la rutina: para la tarde mejora

Oh, díganle a el, díganle a él, a mi amigo Ruben Braga
Corresponsal de guerra, actualmente en algún lugar de Italia
Que todavía hay auroras a pesar de todo, y el barullo de las cigarras
En la claridad matinal. Díganle que el mar en el Leblon
A pesar de que se encuentre eventualmente un sorete boyando, debido a los
deshechos
Continúa de lavar todos los males. Díganle también
Que hay mierda boyando por todos lados, pero que habiendo olitas
La gente se aguanta. Díganle que escribí una carta tierna
Contra los escritores mineiros, a el le va a gustar.

Díganle Que el otro día vi a Elza-Simpatía-es-casi-amor. Fue para Estados unidos
Y rió mucho cuando le dije que ella le iba a hacer falta al paisaje carioca
Su risa me dio ganas de beber: la tarde
Quedo tensa y luminosa. Díganle que el otro día en la calle Larga
Vi un pibe en coma de hambre (coma de hambre suena exquisito, parece
Que habiendo coma no debería haber hambre: aunque había)

Pero en compensación estuve después con Aníbal
Que aunque no dé para alimentar a nadie, es un amigo. Díganle que Carlos
Drummond ha escrito grandes poemas, pero yo largué el suplemento
Díganle que está con cara de que va a haber mucha miseria-de-fin-de-año
Hay de un modo general, una acentuada tendencia a emborracharse y un ansia
En las personas de arrugarse. Díganle que el compadre está en la insulina
Pero que la comadre está linda. Díganle que alguna vez[Miranda pasa
Y ríe con aire de astucia. Díganle, oh, no, no se olviden de decirle
A mi amigo Ruben Braga, que comí camarones en el Antero
Huevas en la Cabaça, y vatapá en la Furna y que tome plenty coquinho

Díganle también que Werneck prosigue enamorado, está en el tiempo
De cajú y ananá, y en las calles
Ya se perfuman los jazmines. Díganle que ha habido
Pocos crímenes pasionales en proporción al gran número de pasiones.
A la suelta. Díganle especialmente
Del azul de la tarde carioca, recortado
Entre el ministerio de Educación y la ABI. No creo que haya igual
Mismo en Capri. Díganle que todavía mucho lo envidiamos
Tati y yo, y las saudades son grandes, y yo sería muy feliz
De poder estar un poco a su lado, uniformado de segundo sargento. Oh

Digan a mi amigo Ruben Braga
Que algunas veces me siento mezquino pero reacciono, he tenido mis malos momentos
Pero reacciono. Díganle que continúa aquel modesto luchador
Todavía infalible. Que estoy perfectamente esclarecido
Y es muy capaz de que nos reveamos en Europa. Díganle discretamente
Que eso sería una gran alegría: que si él
No manda a buscar a Zorinha y a Roberto antes, que sin duda
Los llevaremos con nosotros, que mucho quiero
Encontrarlo en París, en Roma, en Bucarest. Digan oh digan
A mi amigo Ruben Braga que es una pena que llueva
Aquí en este día tan lleno de memoria. Pero
Que beberemos a su salud, y él estará entre nosotros

El bravo capitán Braga, seguramente el mayor cronista de Brasil
Grave en su gorro de campaña, sus cejas y su bigote circunflexo
Tierno en sus ojos de pescador de fondo
Feroz en su hocico de lobo solitario
Delicado en sus manos y en su modo de hablar en el teléfono
Y brindaremos a la figura suya, a la poesía única suya, a la revuelta suya al caballerismo suyo
Para que allá entre las viejas paredes renacentistas y os doce montes cônicos de feno
Allá donde la cobra está fumando su moderado cigarro brasilero
El sea feliz también, y fuerte y se acuerde con saudades
De Río, de todos nosotros y aí! de mi.



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